El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este martes que revocará las visas a varios funcionarios de gobiernos centroamericanos por su participación en la contratación de misiones médicas cubanas, las cuales, según Washington, operan bajo un sistema de trabajo forzoso promovido por el régimen de La Habana.
Esta medida también aplicará para los familiares de dichos funcionarios que serán sancionados.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que estas restricciones forman parte de una política para sancionar a quienes "apoyan y perpetúan prácticas de explotación laboral" a través del programa de exportación de personal médico cubano.
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Aunque no se revelaron los nombres de los afectados, Rubio aseguró que los implicados están directamente relacionados con la gestión y organización de estas misiones.
"El programa de exportación de mano de obra cubana abusa de sus participantes, enriquece al corrupto régimen cubano y priva a los ciudadanos de la isla de la atención médica esencial que tanto necesitan", declaró el funcionario en un comunicado oficial publicado en sus redes.

En contra de las brigadas médicas cubanas
Desde hace años, Estados Unidos ha denunciado que estas brigadas médicas, enviadas a decenas de países, operan en condiciones que violan los derechos laborales y humanos.
La administración actual ha mantenido esa postura, implementando sanciones a funcionarios y gobiernos que, a su juicio, facilitan estas prácticas.
Rubio, de ascendencia cubana, enfatizó que la decisión "envía un mensaje claro" sobre el compromiso de Estados Unidos con los derechos humanos. Además, instó a otros países a adoptar medidas similares para frenar lo que calificó como una forma moderna de esclavitud laboral.
En febrero, Washington ya había ampliado su política de restricciones de visado a personas involucradas en la explotación de profesionales cubanos en el extranjero.
Mientras tanto, Cuba ha rechazado enérgicamente estas acusaciones, defendiendo su programa de cooperación médica como un gesto solidario y una fuente legítima de ingresos.
Líderes de la Comunidad del Caribe (Caricom), cuyos países dependen del personal médico cubano, también han salido en defensa del programa, negando que se trate de explotación y destacando su impacto positivo en sistemas de salud precarios.
La medida estadounidense se da en medio de una creciente polémica regional, como en Honduras, donde recientemente se firmó un acuerdo para contratar a 89 médicos cubanos, lo que ha generado debate público sobre pagos y condiciones laborales.
