La demanda argumentaba que Trump no era elegible para estar en las elecciones porque esto violaba la sección 3 de la 14ª Enmienda de la Constitución, que prohíbe a los funcionarios estadounidenses que "participen en insurrecciones" ocupar cargos en el futuro.

Tras escuchar los argumentos de los demandantes y de la defensa del expresidente, la juez Sarah Wallace dijo que la 14ª enmienda no se aplica a los presidentes.

"Después de considerar los argumentos de ambas partes, la Corte está convencida de que 'funcionarios de los Estados Unidos' no incluía al presidente de los Estados Unidos", escribió la juez en su fallo.

La decisión se da después de que jueces de Minesota y Míchigan también se negaran a eliminar a Trump de las elecciones primarias republicanas de esos estados en demandas que tenían el mismo argumento.

En los alegatos finales del caso de Colorado, la defensa del expresidente usó los fallos de Minesota y Míchigan argumentando que ya había "un consenso" sobre a quienes cobijaba la disposición sobre insurrección de la 14ª Enmienda y que claramente excluía a Trump.

La Enmienda, ratificada después de la Guerra Civil, no dice cómo hacer cumplir la prohibición, y solo se ha aplicado dos veces desde 1919, por lo que muchos expertos ven estas impugnaciones como una posibilidad remota.

Independientemente de las sentencias iniciales en estos casos, es de prever que alguna o varias de estas apelaciones acaben llegando hasta el Tribunal Supremo de Estados Unidos, de mayoría conservadora.

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