Mujer, joven y altamente cualificada es el prototipo de persona inmigrante mejor acogida por la ciudadanía, según ha constatado una revisión a gran escala sobre la literatura científica existente en torno a qué atributos influyen más en el grado de aceptación de la ciudadanía hacia las  personas extranjeras.

El estudio, publicado en la revista Science Advances, consiste en un metaanálisis de 100 estudios recogidos en 34 artículos científicos sobre por qué la gente acepta a algunos inmigrantes y a otros no. En total, se han tenido en cuenta datos de 142,817 personas de 36 países, la mayoría de Europa y Estados Unidos.

Guatemalteco que huía de ICE provoca choque fatal y mata a una maestra en EE. UU.

El trabajo, dirigido por el investigador de Harvard, Marco Aviña, indaga en las percepciones que los ciudadanos del país receptor tienen de los inmigrantes y que a menudo se investigan como si fueran una sola entidad, a pesar de que los sentimientos de los ciudadanos del país de acogida suelen ser "complejos".

Altamente cualificados y con empleo

Los resultados indican que existe un consenso global a favor de personas jóvenes, altamente calificadas o que llegan al país huyendo de la violencia.

Los ciudadanos prefieren abrumadoramente a los inmigrantes altamente educados, empleados y bien cualificados. El inmigrante con estas condiciones tiene una ventaja de aproximadamente 10 puntos porcentuales en sus probabilidades de ser admitido por la sociedad receptora.

Image
Comunidad hondureña en España. Foto: Cortesía

En los estudios realizados entre 2020 y 2024, la preferencia por inmigrantes empleados y altamente cualificados fue casi el doble de fuerte que en el período de 2012 a 2019, un cambio impulsado por los ciudadanos de bajos ingresos, quienes, frente al aumento de la migración global, temen por sus puestos de trabajo o coberturas sociales.

Juez ordena que niño de 5 años y su padre detenidos por ICE sean liberados

La capacidad de hablar fluidamente el idioma del país receptor es el atributo cultural más valorado universalmente, otorgando una importante ventaja de unos 10 puntos porcentuales; seguido de la pertenencia a la religión mayoritaria en el país, que brinda una preferencia de 5 puntos, y pertenecer al grupo racial mayoritario, que suma 3.7 puntos.

Los inmigrantes ateos también son mejor percibidos.

Por su parte, las personas encuestadas expresan preferencia por inmigrantes que no provienen de países musulmanes, lo que penaliza en 2.65 puntos porcentuales en sus probabilidades de aceptación.

La ideología marca la percepción

El análisis revela que la ideología política de los ciudadanos marca la diferencia a la hora de percibir a los inmigrantes.

Por lo general, mientras las personas de derechas priorizan la similitud cultural, las personas de izquierdas valoran más los factores humanitarios que la religión o el idioma.

Image
En España el catolicismo es la principal religión. Foto: Cortesía

En un artículo de acompañamiento a este estudio, la investigadora de la Universidad de Lovaina, Judit Kende, llama la atención sobre el hecho de que estos resultados arrojen contradicciones "desconcertantes".

"Los ciudadanos favorecen a los inmigrantes que huyen de la violencia, pero no les gustan los inmigrantes que sufren estrés postraumático o tienen alguna discapacidad física, dos consecuencias habituales de las víctimas de la violencia", apunta.

Raúl Ramos, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona, señala que el valor añadido de este trabajo consiste en identificar qué atributos influyen más en el grado de aceptación de la ciudadanía, teniendo en cuenta las características de los encuestados.

"Los resultados confirman que los factores económicos, culturales, legales y humanitarios son claramente relevantes para entender las actitudes hacia la inmigración. Ahora bien, conviene interpretar los resultados con cautela. El estudio mide preferencias declaradas en contextos experimentales, y no debe leerse como comportamientos reales ante inmigrantes", añade Ramos en una reacción recogida por Science Media Centre (SMC). EFE