El regreso a Honduras era el plan que compartían las cuatro víctimas hondureñas que murieron ahogadas en el río Scioto, en Ohio, Estados Unidos, durante un intento por salvar a un amigo salvadoreño arrastrado por la corriente.
Ese sueño, previsto para diciembre, quedó truncado por una tragedia que dejó huérfanos a dos niños y sumió en el dolor a sus familiares.
José Mario Pineda Díaz, de 33 años; su esposa Marina Suyapa Regalado Miranda, de 29; Miguel Ángel Guerra y Carmen Idalia Lara Ferrera, todos originarios de Lepaera, Lempira, habían emigrado a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.
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Según relataron sus familiares a Primer Impacto, trabajaban, ahorraban y anhelaban regresar definitivamente a su tierra natal.
Una batalla ganada y una tragedia inesperada
La historia de Marina Suyapa conmueve aún más a su familia. Apenas un mes antes había logrado superar un cáncer en la nariz, una noticia que había devuelto la esperanza a sus seres queridos.
"Nosotros ya estábamos alegres porque había combatido el cáncer. Ella tuvo cáncer en la nariz, lo combatió y al mes nos traen esta noticia", relató entre lágrimas su hermano, Josué Regalado, en declaraciones recogidas por Primer Impacto.

Su madre, María Miranda, recordó que las llamadas diarias de su hija eran parte de su rutina. "Todos los días teníamos la llamada en la mañana y en la tarde de ella, y hoy ya esa llamada me va a hacer falta", expresó.
El paseo que terminó en tragedia
Las dos parejas habían salido el domingo a pescar junto a sus hijos y un amigo salvadoreño cuando ocurrió el accidente.
De acuerdo con el testimonio de Glenys Muñoz, prima de una de las víctimas, uno de ellos intentó rescatar al hombre que era arrastrado por la corriente y, uno tras otro, los demás ingresaron al agua en un intento desesperado por salvarlo.
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Los pequeños hijos de las parejas fueron quienes buscaron ayuda al quedarse solos en la orilla del río. Su aviso permitió que las autoridades iniciaran el operativo de rescate, aunque ninguno de los cinco adultos logró sobrevivir.
La ultima llamada de una de las víctimas
Juan Lara recordó que habló por última vez con su hija, Carmen Idalia, el sábado. La noche del domingo volvió a llamarla, pero ella nunca respondió.

Al no obtener respuesta, se fue a dormir sin imaginar que, horas antes, su hija había perdido la vida en las aguas del río Scioto. "Era mi última hija", dijo a un medio local.
Repatriación de cuerpos de hondureños
La directora general de Asuntos Consulares de la Cancillería de Honduras, Flavia Zamora, informó que la institución acompaña a las familias en el proceso de repatriación de los cuerpos y realiza gestiones para la reunificación de los menores que quedaron huérfanos con sus familiares.
El viaje que las cuatro víctimas soñaban hacer en diciembre será ahora el regreso definitivo a la tierra que nunca dejaron de llamar hogar.
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