Francia y el Reino Unido lideran una ambiciosa estrategia para reabrir el estrecho de Ormuz tras el conflicto con Irán.
El plan busca restablecer el paso comercial en esta ruta clave sin involucrar directamente a los Estados Unidos.
Según informó el diario The Wall Street Journal, el proyecto tomará forma este viernes en una videoconferencia de alto nivel. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, asistirán al encuentro.
La misión se define como "puramente defensiva" y pretende involucrar únicamente a países que no fueron beligerantes durante la guerra. Esto deja fuera de la operación a potencias como Israel e Irán, además de la administración de Donald Trump.
El objetivo principal es limpiar las aguas de las minas colocadas por Irán al inicio de las hostilidades.
De esta forma, Europa busca garantizar que los cientos de buques estancados puedan navegar nuevamente hacia sus destinos.
Las fases del desbloqueo: desminado y escoltas militares
La iniciativa europea contempla tres etapas críticas para normalizar el tránsito en el golfo Pérsico. Primero, los equipos ayudarán a que los barcos atrapados en el estrecho logren salir de la zona de peligro de forma segura.
Posteriormente, se lanzará una operación de desminado a gran escala para eliminar los explosivos sembrados en el lecho marino.
Finalmente, la misión establecerá vigilancia y escoltas militares regulares para proteger a los buques comerciales de futuros ataques.
Por su parte, países como Alemania podrían unirse pronto al proyecto, aunque Berlín enfrenta trabas legales para misiones en el extranjero. El gobierno alemán necesitaría un mandato claro de la ONU o de la Unión Europea para participar.
Incluso China e India recibieron invitaciones para integrarse a esta coalición internacional por su interés en el comercio energético. Sin embargo, ambas naciones todavía no confirman su asistencia a la reunión de este viernes.

La misión "Aspides" y un posible recelo de Donald Trump
El modelo para esta operación sería la misión europea "Aspides", que ya protege barcos en el mar Rojo. La Unión Europea podría ampliar el mandato de esta misión para cubrir también el estrecho de Ormuz de manera oficial.
Sin embargo, el Reino Unido teme la reacción del presidente estadounidense ante esta exclusión deliberada. A Londres le preocupa que a Donald Trump le siente mal no estar incluido en la gestión de la posguerra.
Cabe recordar que los líderes europeos rechazaron previamente las propuestas de Trump para desbloquear Ormuz mediante el uso de la fuerza. Ahora, Europa prefiere una vía diplomática y defensiva que no dependa del presupuesto o las órdenes de Washington.
España ya manifestó hace un mes su oposición a ampliar misiones militares en esta región debido a la complejidad política. A pesar de esto, París y Londres avanzan con firmeza para evitar que el comercio mundial siga paralizado por el cierre del estrecho.
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