Durante años, el nombre de Jason A. Richman apareció en expedientes judiciales que sacudieron a Honduras: desde el juicio contra Juan Antonio “Tony” Hernández hasta el procesamiento inicial contra el expresidente Juan Orlando Hernández.

Su trayectoria también lo llevó a otro expediente de enorme alcance internacional: el proceso contra Nicolás Maduro en Estados Unidos.

Ahora, ese recorrido dentro de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York llega a su fin.

Richman comunicó este 25 de septiembre de 2026 al juez federal Alvin K. Hellerstein que dejará de trabajar para la Fiscalía.

El ahora solicitó ser retirado formalmente del expediente United States v. Maduro Moros.

La comunicación ocupa apenas una página y no explica las razones de su salida ni revela cuál será su próximo destino profesional.

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Jason A. Richman, una carta pone fin a su participación

La petición se presentó electrónicamente como el documento 334 del caso 1:11-cr-00205-AKH, que se encuentra en el Distrito Sur de Nueva York.

Richman solicita que Hellerstein instruya al secretario de la corte para terminar su comparecencia en el expediente.

La explicación que deja por escrito es concreta: ya no estará empleado por la Fiscalía Federal a partir del 25 de septiembre de 2026.

La carta aparece bajo el nombre del fiscal federal James M. McDonald y la firmó electrónicamente.

La defensa de Nicolás Maduro también fue notificada mediante el sistema electrónico de la corte.

Pero la salida de Jason A. Richman adquiere particular interés para Honduras al revisar los expedientes en los que trabajó antes de llegar al caso Maduro.

los casos de Richman

Tony Hernández, uno de los casos que llevó a juicio

Uno de ellos fue el de Juan Antonio “Tony” Hernández Alvarado, exdiputado hondureño y hermano del expresidente Juan Orlando Hernández.

Cuando un jurado declaró culpable a Tony Hernández en octubre de 2019, el Departamento de Justicia identificó a Amanda L. Houle, Jason A. Richman, Matthew J. Laroche y Emil J. Bove III como los fiscales encargados del procesamiento.

Tony Hernández lo declararon culpable de cuatro cargos relacionados con conspiración para importar cocaína, armas y declaraciones falsas. Posteriormente recibió cadena perpetua.

El paso de Richman por los grandes procesos hondureños, sin embargo, no terminó allí.

Otro juicio: Geovanny Fuentes

Su nombre volvió a aparecer en el proceso contra el narcotraficante hondureño Geovanny Fuentes Ramírez.

Fuentes lo hallaron culpable en marzo de 2021 después de un juicio de dos semanas. El Departamento de Justicia identificó a Richman entre los cinco fiscales encargados de aquel procesamiento.

La participación continuó hasta la etapa de sentencia y en febrero de 2022, Fuentes recibió cadena perpetua y una orden de decomiso por 151.7 millones de dólares.

Para entonces, Richman seguía figurando junto con Michael D. Lockard, Jacob H. Gutwillig y Elinor L. Tarlow como uno de los fiscales responsables del caso.

También apareció en el expediente de JOH

La ruta de Richman por los casos hondureños alcanzó posteriormente al expresidente Juan Orlando Hernández.

Cuando a Hernández lo extraditaron desde Honduras en abril de 2022 para enfrentar cargos por narcotráfico y armas, el Departamento de Justicia informó que Jacob H. Gutwillig, Michael D. Lockard, Jason A. Richman y Elinor L. Tarlow estaban encargados del procesamiento.

En los comunicados sobre la condena y sentencia de JOH en 2024 muestran posteriormente otra composición del equipo fiscal.

fiscal
La notificación presentada el 25 de septiembre marca la salida de Jason A. Richman de la Fiscalía de Nueva York, tras años litigando casos de alto perfil en sus tribunales federales.

'El Tigre' Bonilla también pasó por sus manos

Otro nombre hondureño aparece en la trayectoria del fiscal: Juan Carlos “El Tigre” Bonilla Valladares, exdirector de la Policía Nacional.

Cuando a Bonilla lo extraditaron a Estados Unidos en mayo de 2022, el Departamento de Justicia señaló que Gutwillig, Lockard, Richman y Tarlow eran responsables del procesamiento.

Bonilla enfrentó acusaciones por conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas.

Más adelante se declaró culpable, según los registros posteriores del Departamento de Justicia.

Así, el nombre de Richman conectó con varios expedientes que se reconstruyeron ante tribunales estadounidenses las redes del narcotráfico hondureño y sus vínculos con funcionarios y miembros de cuerpos de seguridad.

De los expedientes hondureños al caso Maduro

Pero la trayectoria de Richman no se limitó a Honduras y en marzo de 2020, cuando Estados Unidos anunció cargos por narcoterrorismo, narcotráfico y armas contra Nicolás Maduro y otros funcionarios venezolanos, Richman ya figuraba en el equipo.

El Departamento de Justicia identificó entonces a Amanda L. Houle, Matthew J. Laroche, Jason A. Richman y Kyle A. Wirshba como fiscales encargados del procesamiento.

Seis años después, es precisamente dentro de ese expediente donde aparece la carta que marca su salida de la Fiscalía.

La salida

El escrito de este 25 de septiembre no habla de desacuerdos internos, cambios en la estrategia del caso Maduro ni problemas relacionados con alguno de los procesos en los que Richman participó.

Tampoco establece que la causa contra Maduro quede sin fiscales, solo establece que Jason A. Richman deja de trabajar para la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York.

Es una despedida escrita en apenas unas líneas para un fiscal cuyo nombre quedó estampado durante años en expedientes mucho más extensos.

Los de: Tony Hernández, Geovanny Fuentes, Juan Carlos Bonilla, Juan Orlando Hernández y Nicolás Maduro.

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