La agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings bajó este miércoles (09.02.2022) la nota crediticia de El Salvador desde “B-” (deuda soberana de largo plazo) a “CCC” (riesgo sustancial y alta especulación).
Para la agencia esta rebaja se da por que el país centroamericano enfrenta mayores riesgos financieros a causa de una mayor dependencia de la deuda a corto plazo.
Además, un pago de eurobonos de 800 millones de dólares que debe pagar en enero; un alto déficit fiscal, un alcance limitado para un financiamiento adicional en el mercado local.
También, el acceso incierto a financiamiento multilateral adicional y al mercado externo.
Concentración de poder en El Salvador
En su análisis, Fitch Ratings, además, atribuye esta desconfianza a la concentración de poder que ha acumulado el presidente salvadoreño Nayib Bukele desde 2021.
Esto, cuando su partido Nuevas Ideas obtuvo mayoría calificada en la Asamblea Legislativa y con ello; se lograron los votos para destituir a fiscal general, magistrados de la Sala de lo Constitucional y posteriormente a jueces.
La adopción del Bitcoin como moneda de curso legal desde septiembre de 2021 también agrega más incertidumbre a su confianza crediticia, señala el informe.
“En opinión de Fitch, el debilitamiento de las instituciones y la concentración de poder en la presidencia han aumentado la imprevisibilidad de las políticas”, indica el comunicado de la agencia.
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Seguidamente, agrega que la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal ha agregado incertidumbre sobre el potencial de un programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) que desbloquearía el financiamiento para 2022-2023.
La agencia calificadora, también recuerda que, a pesar de que las autoridades se comprometieron a pagar el servicio de la deuda; El Salvador enfrenta riesgos crecientes debido a necesidades de financiamiento altas y crecientes en 2022-2023.
Fitch estima necesidades de financiamiento totales de 4,850 millones de dólares en 2022 -16 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB)-; aumentando a 5,400 millones de dólares en 2023 -18 por ciento del PIB-.
Finalmente, Fitch manifiesta que espera que el déficit fiscal de El Salvador en 2022 se reduzca marginalmente a 5.5 por ciento del PIB desde 5.7 por ciento del PIB en 2021.
“La deuda a corto plazo ha aumentado considerablemente en los últimos dos años con Cetes y Letes; aumentando la deuda a corto plazo a 2,600 millones de dólares en enero de 2022, de 896 millones dólares en 2019, lo que se suma a las necesidades de financiamiento de 2022”, puntualiza el documento.
