Un caso estremecedor ha salido a la luz en el estado de Texas, Estados Unidos, donde una mujer de 29 años fue arrestada tras confesar el asesinato de su madre y su padrastro, cuyos cuerpos fueron encontrados en una zona remota.

La sospechosa fue identificada como Cassandra Lange, quien fue detenida junto a su pareja Joby Williams, de 30 años. Ambos enfrentan cargos de asesinato capital por la muerte de Cherry Rehbein, de 54 años, y Stephen Rehbein, de 58.

El caso comenzó a tomar forma luego de que las víctimas fueran reportadas como desaparecidas al no presentarse a sus trabajos, lo que alertó a las autoridades.

Tecnología permitió ubicar a los sospechosos

La investigación inició el 8 de abril cuando agentes del Oficina del Sheriff del Condado de Medina acudieron a la vivienda de las víctimas en Mico, donde encontraron indicios claros de violencia.

Uno de los avances clave en el caso fue el uso de tecnología de rastreo vehicular, que permitió ubicar el automóvil de una de las víctimas circulando en Corpus Christi.

Al interceptar el vehículo, las autoridades encontraron a Lange y Williams, quienes viajaban junto a dos menores de edad, de seis años y un mes de nacido respectivamente, lo que encendió aún más las alarmas de los investigadores.

Cassandra Lange y sy pareja Joby Williams, de 30 años.

Confesión y hallazgo de los cuerpos

Tras ser interrogada, Lange admitió su participación en el crimen. Según el informe oficial, la mujer confesó que ambos habían asesinado a las víctimas y posteriormente abandonaron los cuerpos en un barranco cercano.

A partir de esta declaración, equipos de búsqueda se desplazaron hacia las inmediaciones del lago Medina Lake, donde localizaron dos bolsas de gran tamaño en una zona de difícil acceso.

Los restos fueron recuperados y trasladados al médico forense, donde se realizarán las autopsias correspondientes para confirmar las causas de muerte.

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Menores bajo resguardo y acusados en prisión

Tras la captura, ambos sospechosos permanecen bajo custodia policial con una fianza fijada en un millón de dólares cada uno.

En cuanto a los dos menores que viajaban con la pareja, estos fueron puestos bajo la protección de los Servicios de Protección Infantil, mientras se determina su futuro y posible entrega a familiares.

El caso continúa bajo investigación y ha generado conmoción en la comunidad por la brutalidad de los hechos y el vínculo familiar entre víctimas y victimaria.