"Y saber que el 13 de noviembre cumplirás tus 18 años. Hijo de mi vida, ¿qué te hicieron? En Honduras naciste y en Honduras te desaparecieron en minutos": con esas palabras cargadas de dolor y esperanza, Karina Chinchilla, madre del niño hondureño Enoc Misael Pérez Chinchilla, recordó en redes sociales a su hijo, desaparecido hace casi seis años en el litoral atlántico del país.
El caso de Enoc, que estremeció a Honduras y a la comunidad internacional, sigue siendo un misterio sin resolver. El menor, entonces de 12 años, desapareció el 2 de diciembre de 2019 en la aldea Campo Elvir, en Tela, Atlántida, mientras pasaba vacaciones junto a sus familiares.
Aquel día, la tragedia se multiplicó: fueron asesinados su abuelo Rubilio Arturo Pérez, su tío Israel Humberto Ramos Moscoso y su niñera temporal Cindy Xiomara Castro. Desde entonces, no se volvió a saber nada del niño.
"Saber que el 13 de noviembre es tu cumpleaños, ya son 18 años, mi rey, pero yo aún sigo con la esperanza de ver tu carita nuevamente. Pasan los años y sigo confiando en Dios que hará justicia y obrará a nuestro favor", escribió Karina en su página Encontremos a mi hijo Enoc, donde mantiene viva la búsqueda y la memoria de su pequeño.
Sentencias por caso Enoc y asesinato de familiares
A lo largo de estos años, la madre ha luchado incansablemente por obtener justicia y respuestas. En 2023, un tribunal condenó a los hermanos Juan José Núñez y Leonel Núñez Murcia a 82 años de prisión por asesinato, robo agravado y privación injusta de la libertad.
Meses después, en 2024, otro de los acusados en el caso, Agner Vega, fue sentenciado a 47 años de cárcel tras admitir su participación en los asesinatos y el rapto del menor. Sin embargo, el paradero del niño sigue siendo desconocido.
Uno de los implicados, Bayron Humberto Meléndez Alas, murió en prisión en 2020, presuntamente por suicidio. Y aunque las autoridades aseguran que la investigación sigue abierta, no se ha podido establecer qué ocurrió con Enoc ni si sigue con vida.
Recompensa por información de Enoc
Karina, que reside en Badalona, España, mantiene una recompensa de 500 mil lempiras por información que conduzca a encontrarlo. Cada año, su voz resuena entre el dolor y la fe de una madre que no se rinde.
"Dios tenga misericordia de nosotros y que todas las personas que dañaron nuestras vidas paguen tarde o temprano. De Dios nadie se escapa", escribió con el corazón desgarrado, pero aún con esperanza.
PUEDE LEER: '¿Cómo estarás de cambiado?': el dolor de Karina Chinchilla por su hijo Enoc
