Un hombre armado con botellas y palos irrumpió en el monasterio del Santo Espíritu, en la región de Gilet, Valencia, España, y acabó con la vida de un monje el pasado 9 de noviembre.

Testigos del ataque describieron una escena de horror, donde el agresor, un hombre de aproximadamente 46 años y de nacionalidad española, ingresó al recinto religioso gritando "soy Jesucristo".

Tras esto, atacó a los presentes con los objetos que portaba. Entre los cinco heridos, uno se encuentra en estado crítico en el hospital, mientras que los demás están recuperándose satisfactoriamente.

El agresor, decía actuar por mandato divino, está arrestado tras una operación que se extendió hasta la madrugada del 10 de noviembre.

Ante esto, fray Joaquín Zurera Ribó, ministro provincial de los franciscanos, en un comunicado oficial indicó que: "Condenamos sin paliativos esta agresión y nos unimos al sufrimiento de nuestros hermanos".

Por su parte, el alcalde de Gilet, Salva Costa, estuvo en el lugar para supervisar la respuesta a la emergencia y visitar a los heridos.

El agresor ha sido trasladado al puesto de Puçol en Valencia, donde enfrentará cargos legales por el asesinato de uno de los frailes y las lesiones causadas a otras cinco personas.