Los cargamentos los interceptan en lanchas, aparecen flotando en el Caribe o terminan abandonados antes de tocar tierra. Pese a los decomisos, Honduras no sale del radar de Estados Unidos por el tránsito de drogas.
La nueva determinación presidencial para el año fiscal 2027 volvió a colocar al país entre las naciones consideradas importantes para el tránsito de drogas o la producción ilícita de estupefacientes.
Honduras comparte la clasificación con otros 22 países: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.
No es la primera vez, en la determinación correspondiente al año fiscal 2026, Honduras ya aparecía entre los mismos 23 países identificados por Washington.
Estados Unidos explicó entonces que la lista reunía a territorios vinculados con la producción o transporte de drogas ilícitas hacia ese país.
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¿Qué significa que Honduras aparezca en la lista de tránsito de drogas?
La inclusión tiene un matiz importante: Estados Unidos no dice que Honduras incumplió sus obligaciones internacionales contra el narcotráfico.
La determinación establece que aparecer entre los principales países de tránsito o producción puede responder a una combinación de factores geográficos, comerciales y económicos que permiten el movimiento de drogas o sustancias utilizadas para producirlas.
Por eso, la clasificación no necesariamente constituye una evaluación de los esfuerzos realizados por cada gobierno.
En otras palabras, un país puede ejecutar operaciones, decomisar cargamentos y perseguir estructuras criminales y, aun así, continuar en la lista por el peso que tiene su territorio dentro de las rutas internacionales.
Ese punto resulta especialmente relevante para Honduras, su ubicación entre Sudamérica, donde se concentra gran parte de la producción de cocaína, y los mercados del norte vuelve al territorio hondureño estratégico.
Por eso las redes que intentan movilizar cargamentos por el Caribe y Centroamérica tienen sus ojos en esta región.

Honduras está, pero no fue “descertificada”
La lista también establece una diferencia que evita una lectura equivocada de la decisión estadounidense.
De los 23 países identificados para 2027, Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia fueron señalados por Washington por no realizar, durante los últimos 12 meses, esfuerzos sustanciales para cumplir determinadas obligaciones internacionales y medidas antidrogas exigidas por la legislación estadounidense.
Honduras no está en ese grupo y por tanto, su presencia en la lista no equivale a una “descertificación” ni significa que Estados Unidos haya determinado que el país dejó de combatir el narcotráfico.
La diferencia ya existía en la clasificación anterior. Para el año fiscal 2026, Honduras figuró entre los países de tránsito o producción.
Mientras Afganistán, Bolivia, Birmania, Colombia y Venezuela aparecieron entonces en la categoría de incumplimiento demostrable.
El país permanece en una ruta que no desaparece
La nueva clasificación llega mientras las autoridades hondureñas mantienen operaciones contra cargamentos que intentan atravesar aguas y territorio nacional.
Solo en los últimos días, los operativos marítimos muestran la presión que ejercen las rutas del Caribe hondureño dentro del movimiento de cocaína procedente del sur del continente.
Las incautaciones representan golpes contra cargamentos concretos, pero la decisión estadounidense apunta hacia un problema más amplio.
La ruta permanece aunque una embarcación sea interceptada o una carga no llegue a su destino.
Para Washington, esta clasificación no es únicamente una lista diplomática. El presupuesto estadounidense estableció que, desde 2026, la DEA concentraría operaciones y recursos internacionales.
Estos esfuerzos estarían dirigidos a países identificados como principales territorios de tránsito o producción ilícita de drogas.

Una estrategia que mira más allá de Honduras
La decisión forma parte de una ofensiva estadounidense más amplia contra las cadenas internacionales que abastecen su mercado de drogas.
La administración estadounidense coloca el combate al fentanilo, las drogas sintéticas y los carteles internacionales entre sus prioridades y sostiene que busca atacar las cadenas desde sus diferentes eslabones.
Para Honduras, la nueva determinación deja una fotografía menos estridente que una sanción, pero más persistente.
Honduras no está entre los países señalados por incumplir sus compromisos antidrogas.
Sin embargo, permanece en la lista de territorios que Estados Unidos considera importantes para el tránsito de drogas.
Los cargamentos pueden caer uno tras otro. La condición geográfica que convirtió al país en un corredor entre el sur y el norte, en cambio, sigue pesando.
