Después de meses marcados por la incertidumbre, la separación familiar y dos detenciones migratorias, el hondureño José Contreras Díaz finalmente recuperó su libertad y pudo vivir el momento que más esperaba: conocer a su hijo recién nacido.
El joven, beneficiario del programa DACA en Estados Unidos, salió libre este jueves del centro de detención Port Isabel, en Texas, donde permanecía bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Su historia ha generado conmoción entre comunidades migrantes, especialmente entre hondureños que viven en Estados Unidos bajo programas temporales o permisos especiales.

José llegó a territorio estadounidense en 2004, cuando apenas tenía cuatro años. Sus padres lo llevaron siendo un niño y desde entonces creció en ese país, lejos de Honduras, una tierra que con el paso del tiempo apenas recordaba.
Primera detención del hondureño con DACA
A inicios de este año acudió a una oficina migratoria para renovar su permiso de DACA, el programa creado para proteger de la deportación a jóvenes que ingresaron a Estados Unidos cuando eran menores de edad.
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Sin embargo, en lugar de salir con su trámite avanzado, fue detenido por ICE y posteriormente deportado a Honduras.

La experiencia fue devastadora para él y su familia. Según relató tras recuperar su libertad, lo enviaron "a un país que apenas recordaba", una situación que describió como una de las más dolorosas que ha vivido, de acuerdo con declaraciones al diario El País.
Regreso del hondureño a Estados Unidos
Semanas después, sus abogados lograron que las autoridades migratorias le permitieran regresar temporalmente a Estados Unidos mediante un parole humanitario.
El hondureño volvió el pasado 29 de abril, pero la alegría duró poco: al aterrizar en el aeropuerto de Harlingen, Texas, fue arrestado nuevamente por agentes migratorios.
Mientras permanecía detenido, nació su hijo Mateo. Su hermana, Emily, expresó entonces la desesperación de la familia y pidió públicamente su liberación. "Mi corazón está roto", declaró en ese momento a Noticias Telemundo.
Finalmente, el jueves 7 de mayo, José quedó en libertad y pudo abrazar por primera vez a su bebé, un momento que aseguró fue la fuerza que lo mantuvo firme durante todo el proceso.
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