Uno de ellos es Emerson Franco, quien desde hace varios años dejó su natal Teupasenti, El Paraíso, oriente de Honduras, para mudarse a Viladecans, Barcelona, España.
Cuando llegó al país europeo, Emerson comenzó a trabajar como ayudante de albañil en varias construcciones y reparaciones de viviendas y edificios.
Pero al quedar ser despedido, decidió buscar oportunidades en el área que había aprendido cuando estaba en Honduras, el enderezado y pintura de vehículos.
Fue así como llegó al taller 'Ikar', donde fue recibido de buena manera por el propietario y comenzó a trabajar con mucho esfuerzo, demostrando su talento.

Hondureño dueño de su propio taller
Luego de varios años trabajando, el propietario le informó que se iba a jubilar y cerrar el taller, pero que si tenía la oportunidad se lo podría vender para que quedara a su cargo.
Fue así que, con mucho esfuerzo, logró recaudar el dinero y comprar el taller; incluso durante el primer año trabajaba desde las 8:00 de la mañana hasta las 2:00 de la madrugada para recaudar fondos.

Ahora el catracho cumplió su sueño y brinda empleo a otros compatriotas que, como él, migraron buscando mejores ingresos para sus familias.
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