La llegada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a una vivienda puede generar momentos de tensión, especialmente para las familias migrantes que desconocen qué pueden hacer y qué están obligadas a responder.
Para los hondureños que residen en Estados Unidos, conocer algunos derechos básicos puede ayudar a enfrentar este tipo de situaciones con mayor tranquilidad.
Una de las principales recomendaciones de organizaciones defensoras de los inmigrantes es no actuar impulsivamente y no abrir la puerta de inmediato.
¿Qué hacer cuando ICE llega a la vivienda?
Si los agentes se presentan en la casa, la persona puede comunicarse con ellos desde el interior y preguntar quiénes son, por qué están allí y si cuentan con una orden para ingresar.
También puede solicitar que le muestren el documento sin abrir la puerta. Por ejemplo, pueden enseñarlo por una ventana, una mirilla o deslizarlo por debajo de la puerta.
Este paso es importante porque no cualquier documento migratorio autoriza a los agentes a entrar a una vivienda sin consentimiento.

La diferencia entre una orden judicial y una administrativa
Uno de los aspectos que las familias deben conocer es que existen diferentes tipos de órdenes.
Una orden judicial firmada por un juez puede autorizar el ingreso de las autoridades a una vivienda, de acuerdo con las condiciones establecidas en el documento.
En cambio, determinados documentos emitidos por las propias autoridades migratorias son órdenes administrativas y no deben confundirse con una orden judicial.
Entre estos documentos se encuentra el formulario I-205, relacionado con una orden de deportación o remoción. Su existencia no significa automáticamente que los agentes tengan autorización judicial para entrar a una vivienda sin permiso.
Por ello, antes de permitir el ingreso, es importante revisar qué documento están presentando las autoridades.
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¿Qué pasa si no tienen una orden judicial?
Si los agentes no presentan una orden judicial válida que permita el ingreso, la persona puede mantener la puerta cerrada y señalar que no autoriza la entrada.
No es necesario discutir ni enfrentarse físicamente con los agentes. La recomendación es mantener la calma y expresar de forma clara que no se está dando consentimiento para ingresar.
Si existe la posibilidad, también es conveniente contactar a un abogado para recibir orientación sobre el caso.

¿Puede una persona permanecer en silencio?
Otro de los derechos que deben conocer las personas migrantes es la posibilidad de guardar silencio.
Ante preguntas relacionadas con su situación migratoria, una persona puede decidir no responder y solicitar asesoría legal.
Sin embargo, guardar silencio no significa proporcionar información falsa. Las organizaciones de derechos de los inmigrantes recomiendan no mentir a los agentes ni presentar documentos falsificados.
Tampoco aconsejan correr, resistirse físicamente o intentar impedir por la fuerza una actuación de las autoridades.
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¿Y si los agentes ingresan a la casa?
Si ICE entra a la vivienda, la persona puede dejar claro que no está dando su consentimiento para un registro, cuando corresponda, y puede ejercer su derecho a permanecer en silencio.
También puede pedir hablar con un abogado antes de firmar cualquier documento.
Una recomendación especialmente importante es no firmar papeles que no comprenda o cuyo contenido no haya podido revisar con asesoría legal.
Familias con menores deben tener un plan
Ante la posibilidad de una detención, las familias migrantes pueden tomar algunas medidas con anticipación.
Tener los números de contacto de un abogado, guardar copias de documentos importantes y establecer quién podría cuidar a los hijos si uno de los padres es detenido son algunas de las previsiones que pueden facilitar la respuesta ante una emergencia.
También es recomendable que los integrantes de la familia conozcan, de acuerdo con su edad, qué hacer y a quién contactar en caso de que ocurra una detención.
