La huelga, convocada por la Confederación General de Trabajo (CGT) y secundada por partidos políticos y organizaciones sociales y de derechos humanos, empezó al mediodía y se estima termine a medianoche de este día.
El transporte público porteño ha funcionado hasta las 19.00 horas, lo que da una apariencia de normalidad en las calles de la capital.
Sin embargo, decenas de miles de personas llevan concentradas desde primera hora de la mañana en los alrededores de la Plaza del Congreso, epicentro de la movilización.
El Ejecutivo argentino cifra en 40,000 personas las que han participado en la marcha hacia la Plaza del Congreso.
LEA: Milei buscó aumentar la confianza en Argentina en el Foro de Davos, Suiza
Mientras la Policía de la Ciudad de Buenos Aires cifra en 130,000 los asistentes, la central sindical calcula en 600,000 las personas que acudieron a la convocatoria, tanto en la Plaza del Congreso como en calles aledañas, y eleva a 1.5 millones el seguimiento en todo el país, según han explicado a EFE.
Llamado a paro
El sector cultural ha parado masivamente. En la avenida Corrientes -uno de los puntos más simbólicos de la vida cultural de Buenos Aires por antonomasia-, las persianas de la mayoría de las librerías están bajadas, los neones de los teatros apagados y el bullicio del gentío es menor que de costumbre.
La Cámara Argentina de Librerías Independientes (CALI) ha convocado a los negocios de todo el país a adherirse al paro y protestar contra el Gobierno, que pretende derogar la Ley del Libro y reducir la financiación de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip).
La cultura, con el mundo del cine a la cabeza, ha sido uno de los sectores protagonistas de las caceroladas contra el Gobierno en las últimas semanas.
TAMBIÉN: Tribunal argentino suspende reforma laboral de megadecreto de Gobierno de Milei
La huelga ha llegado más allá de las fronteras bonaerenses e incluso argentinas. Brasilia, Londres, Montevideo, Madrid, Roma son algunos de los ejemplos donde centenares de argentinos y extranjeros se han manifestado frente a la embajada argentina como muestra de solidaridad.
Ni un paso atrás
El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Héctor Daer, ha dicho que los sindicatos y organizaciones sociales seguirán luchando en Argentina hasta que caigan las iniciativas reformistas del ultraliberal Javier Milei.
"La patria no se vende", ha afirmado Daer durante el discurso ofrecido en la Plaza del Congreso, al tiempo que ha advertido: "No vamos a dar ni un paso atrás".
El ministro de Economía del país, Luis Caputo, ha respondido afirmando que las partidas económicas para las provincias se recortarán si las medidas propuestas por el Ejecutivo son rechazadas por los legisladores del país suramericano.
"No es una amenaza, es la confirmación (de) que vamos a cumplir con el mandato que nos han dado la mayoría de los argentinos de equilibrar las cuentas fiscales para terminar con décadas de inflación y flagelo económico", ha sentenciado Caputo en un mensaje publicado en su perfil oficial de X.
Numerosas críticas del gobierno
El Ejecutivo de Milei ha tachado ya esta media jornada de huelga general de "un gran sinsentido; una complicación y una pérdida de dinero contra muchos argentinos".
"Va en contra de lo que quiere la mayoría: vivir en paz en un país donde se empiecen a hacer las cosas bien, entendiendo que es un momento sumamente complicado", ha asegurado en su conferencia de prensa diaria desde la Casa Rosada (sede del Gobierno) el portavoz presidencial, Manuel Adorni.
El portavoz ha acusado a los convocantes de "intentar complicar la vida al resto de los argentinos". "No dejan de ser un grupo minoritario", ha sentenciado Adorni.
VEA: Argentina no designará embajadores ante Cuba, Nicaragua y Venezuela
