Lo que sería un sueño de transformación física terminó en tragedia para Jaqueline Yamileth Briones Torres, de 25 años y originaria de Saltillo, quien murió durante una cirugía estética en una clínica ubicada en la colonia Obispado, Monterrey, Nuevo León, México.

La joven había vendido su vehículo para costear la operación de lipoescultura, trámite que realizó a través de una financiera, Cirugías estéticas toque divino, con sedes en Coahuila y Escobedo, la cual canaliza a mujeres a clínicas para realizarse procedimientos estéticos.

De acuerdo con los primeros reportes, la noche del martes 12 de agosto, Jaqueline presentó complicaciones durante la intervención y fue trasladada por el anestesiólogo al Hospital Universitario, donde confirmaron que ya no contaba con signos vitales.

El médico que realizaría la cirugía, identificado solo como Sergio, cerró sus redes sociales tras el hecho.

En la página de la financiera Cirugías estéticas toque divino aparece la imagen de la joven como "paciente 973", sonriente y con un cambio de look antes de entrar al quirófano.

El inmueble donde ocurrió el procedimiento permanece asegurado por la Fiscalía de Nuevo León, a la espera de una orden de cateo.

Familiares aseguran que Jaqueline no tenía enfermedades previas y exigen justicia, mientras las autoridades investigan si la clínica contaba con los permisos necesarios y si hubo negligencia médica.

Asimismo, en redes sociales se han dejado comentarios como: "¿Quién en su sano juicio acude a un lugar donde se dicen clínica / financiera?"; "¿Son cirujanos plásticos certificados? No veo en ningún lado en la página el nombre del doctor título y cédula" y "¿Por qué operarse en un lugar que no está preparado para emergencias?".

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