Ser parte de los deportados de Estados Unidos ya no significa necesariamente regresar al país donde se nació.
Un mexicano puede terminar en Honduras o Guatemala. Un hondureño puede ser enviado a Panamá o un venezolano o cubano puede aterrizar en Ecuador.
La política estadounidense de deportados hacia terceros países construye una red que rompe con la imagen tradicional de un vuelo que devuelve al migrante directamente a su nación de origen.
A inicios de septiembre de 2026, más de 25,000 ciudadanos los enviaron desde Estados Unidos a por lo menos 29 países que no eran necesariamente los suyos.
Esto de acuerdo con Third Country Deportation Watch, iniciativa de Human Rights First y Refugees International.
América Latina ocupa un lugar importante dentro de ese engranaje, pero detrás de la expresión “tercer país” existen mecanismos diferentes.
Son acuerdos para tramitar solicitudes de asilo, países utilizados como puente para regresar posteriormente al migrante a su nación y arreglos para recibir directamente a extranjeros expulsados.
De interés: Honduras, el tercer país que más deportados de EE. UU. recibió en 2024
Honduras: recibir a deportados que no son hondureños
Honduras está metida de lleno en esa nueva ruta, el país firmó con Estados Unidos un Acuerdo de Cooperación de Asilo, conocido como ACA, el 10 de marzo de 2025 y posteriormente se modificó.
Ese mecanismo permite trasladar a Honduras a determinados solicitantes de asilo para que busquen protección aquí en lugar de hacerlo en Estados Unidos.
Hasta finales de agosto de 2026, alrededor de 113 personas que no eran hondureñas las trasladaron bajo ese acuerdo.
Procedían de Nicaragua, Colombia, Ecuador, México, El Salvador, Guatemala, Perú, Bolivia y República Dominicana.
Pero esa es solamente una parte, entre octubre de 2025 y marzo de 2026, Estados Unidos también envió a Honduras a más de 90 guatemaltecos fuera del mecanismo del ACA.
Después comenzó otro flujo: ciudadanos mexicanos. Honduras recibió 365 mexicanos hasta agosto de 2026, según los datos recopilados por Third Country Deportation Watch.
Así, Honduras dejó de ser únicamente el país al que Estados Unidos devuelve hondureños y pasó también a convertirse en receptor de deportados de terceros países.

Guatemala: miles de mexicanos terminaron allí
Guatemala se convirtió en otro punto importante de la red, Estados Unidos y Guatemala suscribieron en junio de 2025 un Acuerdo de Cooperación de Asilo.
Sin embargo, varios de los traslados registrados posteriormente ocurrieron fuera de ese mecanismo.
Hasta septiembre de 2026, Third Country Deportation Watch contabilizaba 3,045 ciudadanos de terceros países trasladados a Guatemala.
De ellos, 2,848 eran mexicanos. Los demás incluían ciudadanos de Nicaragua, Honduras y El Salvador.
El dato revela hasta dónde canbió la ruta, durante años, los mexicanos expulsados de Estados Unidos los enviaron casi exclusivamente a México. Ahora miles aterrizan primero en territorio guatemalteco.
Ecuador recibe cubanos, venezolanos y hasta hondureños
Más al sur aparece Ecuador, eEl país alcanzó con Estados Unidos un Acuerdo de Cooperación de Asilo en julio de 2025 y posteriormente estableció otro arreglo en 2026.
Los traslados de personas que no son ecuatorianas comenzaron en enero de este año y hasta junio se reportaron aproximadamente 121 personas que enviaron a Ecuador, entre ellas 66 venezolanos y 30 cubanos.
También aparecen 11 hondureños, además de colombianos y ciudadanos de Nicaragua, El Salvador, México, Guatemala, Bolivia y Perú.

Paraguay también abrió la puerta
Paraguay se incorporó al esquema mediante un acuerdo firmado en agosto de 2025. Inicialmente se planteó para solicitantes de protección, pero en febrero de 2026 se amplió para incluir a otros ciudadanos de terceros países.
Hasta agosto se documentaron al menos 77 personas enviadas desde Estados Unidos a Paraguay en seis vuelos.
Entre ellas había ciudadanos de Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Chile y hasta España.
En este caso, Paraguay también funciona como punto temporal: autoridades paraguayas indicaron que varios de esos extranjeros permanecieron allí entre cinco y 15 días antes de regresar a sus países.
Panamá: una escala antes de volver
Panamá ofrece otra variante, no todos los acuerdos para recibir deportados significan que esas personas permanecerán en el país receptor o solicitarán asilo allí.
En abril de 2026, Estados Unidos y Panamá establecieron un mecanismo para recibir hasta 50 personas al mes.
Son principalmente latinoamericanos de países hispanohablantes, con el objetivo de facilitar su tránsito hacia su nación de origen u otro país donde tuvieran estatus migratorio legal.
Al menos 360 ciudadanos de terceros países los trasladaron a Panamá mediante diferentes operaciones desde febrero de 2025.
Y entre ellos hubo hondureños, el 14 de mayo de 2026, Estados Unidos realizó un vuelo que trasladó ciudadanos hondureños a Panamá.
Posteriormente enviaron allí colombianos, paraguayos, ecuatorianos y dominicanos.

No todos son “tercer país seguro”
Aquí aparece una diferencia clave, recibir deportados extranjeros no convierte automáticamente a un país en “tercer país seguro”.
Los acuerdos de tercer país seguro o de cooperación de asilo se vinculan a la posibilidad de trasladar solicitantes para que tramiten protección fuera de Estados Unidos.
Otros convenios funcionan como puentes de deportación: reciben temporalmente a extranjeros para posteriormente trasladarlos hacia su país de origen.
El Migration Policy Institute identificaba entre los acuerdos de tercer país seguro o cooperación de asilo negociados durante el segundo gobierno de Donald Trump a Belice, Ecuador, Guatemala, Honduras, Paraguay, Liberia y Uganda.
Costa Rica y Panamá aparecían, en cambio, dentro de los denominados acuerdos puente de deportación.
México constituye otro modelo y ha recibido el mayor volumen de ciudadanos de terceros países.
Una red que ya cruza continentes
El esquema tampoco termina en América Latina, Estados Unidos envió ciudadanos extranjeros a países de África, Europa y otras regiones.
Hasta principios de septiembre, Third Country Deportation Watch identificó al menos 29 países que recibieron ciudadanos de terceros países.
Entre ellos México, Honduras, Guatemala, Panamá, Costa Rica, Ecuador, Paraguay, El Salvador, Ruanda, Sudán del Sur, Uganda, Esuatini y Liberia.
La política sigue, además, en disputa ante los tribunales estadounidenses y el 29 de septiembre de 2026, la Corte Suprema permitió temporalmente al gobierno de Donald Trump reanudar las deportaciones hacia terceros países.
Esto mientras continúa el litigio sobre las garantías que deben tener los migrantes antes de que los envíen a lugares donde podrían alegar riesgo de persecución o tortura.
La Corte tiene previsto escuchar argumentos sobre el caso en diciembre y mientras esa batalla continúa, el mapa de las deportaciones ya cambió.
Honduras, Guatemala, Ecuador, Paraguay y otros países dejaron de aparecer únicamente como lugares de origen de migrantes expulsados.
Ahora también forman parte de una red en la que Estados Unidos puede sacar a una persona de su territorio sin que el destino final sea necesariamente el país que aparece en su pasaporte.
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