Estados Unidos lo expulsó una vez y luego otra. Después una tercera y así sucesivamente hasta completar nueve deportaciones. Pero ninguna de ellas logró impedir que Óscar Alvarado Díaz, hondureño, regresara nuevamente a territorio estadounidense.
Su nombre apareció recientemente en una lista difundida por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que lo señaló como uno de los hondureños deportados en un vuelo realizado hacia Honduras.
Entre todos los pasajeros, su historial llamó especialmente la atención de las autoridades: lo removieron de Estados Unidos en nueve ocasiones.
No era el único hondureño incluido en la operación, pero sí uno de los casos que mejor ilustra el mensaje que Washington quiere enviar al hacer pública la deportación.
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El hondureño, nueve expulsiones y un mismo destino
La mayoría de las deportaciones marcan el final de un proceso migratorio y para algunas personas representan apenas un obstáculo temporal.
Según la información divulgada por ICE, Alvarado Díaz regresó repetidamente a Estados Unidos pese a las expulsiones previas.
La agencia no detalló en qué fechas ocurrieron los nueve retornos ni bajo qué circunstancias logró reingresar al país, pero sí destacó el número de deportaciones como parte de su historial migratorio.
A ello se suman antecedentes penales que también resaltaron las autoridades estadounidenses.
ICE informó que al hondureño lo condenaron por robo y por conspiración para fabricar o distribuir sustancias controladas.
Por esos delitos la agencia lo incluyó dentro de los casos que considera prioritarios para deportación.

El vuelo que buscaba enviar un mensaje
La deportación de Alvarado Díaz ocurrió el 4 de junio en un vuelo que tuvo una particularidad poco común: lo realizaron en una aeronave militar.
Las autoridades estadounidenses presentaron la operación como una muestra de la coordinación entre distintas agencias federales para reforzar la aplicación de las leyes migratorias.
David Venturella, director interino de ICE, afirmó que este tipo de acciones permiten maximizar recursos y fortalecer las capacidades de deportación de personas con antecedentes criminales.
La utilización de aviones militares es una de las señales más visibles del endurecimiento de la política migratoria impulsada por Washington durante los últimos meses.
Los nombres detrás de la estrategia
Junto a Alvarado Díaz viajaban otros hondureños señalados por delitos como conducción bajo los efectos del alcohol, violencia doméstica, agresiones y narcotráfico.
Entre ellos figuraron Santos Alberto Ramos Castillo, Fredis David Chávez Mencía, Douglas García Rivera, Melvin Martínez Izaguirre y Roje Oliva Ortiz, todos mencionados por ICE en el comunicado oficial sobre la operación.
Sin embargo, fue el caso de Óscar Alvarado Díaz el que sobresalió por las nueve deportaciones.

El rostro de una nueva ofensiva
Cada año miles de hondureños son deportados desde Estados Unidos y la mayoría regresa sin que sus nombres trasciendan más allá de los registros oficiales.
Pero esta vez ocurrió algo distinto, Washington decidió publicar los antecedentes de varios deportados y presentar el operativo como ejemplo de su estrategia contra extranjeros con historial criminal.
En ese contexto, la historia de Óscar Alvarado Díaz fue una pieza de esa narrativa oficial: la de un hombre que lo expulsaron una y otra vez de Estados Unidos.
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