La cultura maya fue una de las más desarrolladas y gracias a ellos se evidencian muchos avances para la humanidad, tales como la escritura, las matemáticas, la astronomía, el arte y la arquitectura.
Los mayas eran una civilización que se ubicaba en Centroamérica (Mesoamérica) a inicios del siglo X a. C. y el siglo III A. C., un momento histórico conocido como el período formativo.

Tal como indica la revista Flowo, el periodo Preclásico (2. 000 a. C.), fue conocido por la integración de la población maya en las aldeas primitivas. Desde esta fecha hasta el año 120 a. C., los mayas resaltan por la estructura de su sociedad, el arte y la agricultura.
Los mayas admiraban mucho a la fauna, les parecía misteriosa, intimidante y varias especies eran consideradas como deidades. Creían que los animales eran similares a los humanos, por ello les brindaban un buen trato, según la investigadora Mercedes de la Garza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
A continuación te mostraremos cómo representaban los mayas a sus animales favoritos:
Representación de animales
El quetzal: K'uk'

Como indica la revista UNAM global, el quetzal era un ave que representaba un valor sagrado para diferentes culturas antiguas del centro y sur de México.
Los mayas vinculaban a este animal con Kukulkán (dios serpiente emplumada). Para los aztecas, este animal era asociado con la deidad de Quetzalcóatl (serpiente emplumada).

Este pájaro representaba el cielo y el sol, por su plumaje, que solo podía ser utilizado por los gobernantes, ya que representaba el prestigio y la riqueza.
Varios investigadores determinan que los mayas no asesinaban a estas aves para obtener su plumaje, ya que estos respetaban cada aspecto de la naturaleza. Se teoriza que estas plumas eran tomadas cuando el quetzal botaba su cubierta.
Jaguar: Bahlam

Para la mitología maya, el dios del sol se convertía en jaguar para poder deambular en la noche por el mundo de los muertos. Tal como indica la revista Tierras Mayas, la piel del jaguar representaba las estrellas.
En algunas ruinas mayas ubicadas en Yucatán, México, se evidencian diversas imágenes donde se representa al jaguar. Para los mayas este animal tenía el poder de la noche y el día.
Durante la noche este luchaba contra Xibalbá (dios de la muerte), este vencía al dios y salía victorioso.
El cocodrilo: Ahin

Según las investigaciones hechas por Ernesto Vargas y Teri Arias, el cocodrilo tenía un papel importante en la ideología mesoamericana. Este era asociado con la fertilidad.
Para los mayas, de este animal dependían las lluvias, ya que gracias a este, las precipitaciones llegaban en los tiempos correctos para brindar fertilidad a las tierras.
Murciélago: Suutz'

Tal como indica National Geograpic, según la cosmovisión maya los murciélagos eran un pilar importante en la creación del mundo. Este animal se puede ver representado en el Popol Vuh (libro que narra la historia de los mayas).
En el momento en que nacieron los gemelos mayas Hunahpú e Ixbalanque, estos viajaron por medio del inframundo maya (Xibalbá, dios de la muerte).
Fue el dios Camazotz (dios murciélago), que decidió ponerle una prueba a los gemelos durante una noche. En las escrituras sagradas mayas se describe a un hombre con cabeza y colmillos de murciélago.
Durante el amanecer, Hunahpú fue decapitado, por esta razón Ixbalanque le hizo un llamado a los murciélagos de Xibalbá y le pidió su comida favorita. De esta forma volvió a crear la cabeza de su hermano, fue así como vencieron a Camazotz juntos.
El venado: Chi

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) asegura que el venado era un animal sagrado para la cultura maya de la península de Yucatán, en México.
En diversos códices mayas se relaciona a los venado con diversos animales y dioses, con el inframundo y fenómenos meteorológicos, generalmente con la lluvia y la fertilidad.
