Una madre migrante protagonizó una desgarradora escena en el estacionamiento de la Corte de Inmigración de San Antonio, Texas, Estados Unidos, cuando miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la detuvieron.
El hecho generó indignación en redes sociales y entre defensores de los derechos de los migrantes. En un video que rápidamente se hizo viral, se puede ver cómo la madre migrante suplicaba que no la deportaran porque sus hijos estaban en la escuela y no quería dejarlos abandonados.
"Por favor, mis hijos... auxilio, mis hijos. Mis hijos están en la escuela", gritaba desesperadamente la mujer, mientras al menos tres hombres, presuntos agentes federales, la sujetaban.
"Ustedes son los que me están haciendo daño... ¡ayúdenme! ¡Suéltenme!", se le escucha clamar mientras lucha por liberarse.
La detención ocurrió en pleno centro de San Antonio, justo cuando la mujer salía (o intentaba ingresar) a una cita migratoria. No está claro si logró presentarse ante el juez o si fue interceptada antes.
Uno de los hombres que la detenía confirmó en español: "Sí somos", cuando la mujer preguntó si eran agentes de inmigración.
Preocupación por detención de migrantes
En un segundo video compartido por testigos, se observa a la mujer siendo llevada a la fuerza a través del estacionamiento. La persona que grabó el incidente alertó: "Por favor, no vengan al centro. Se están llevando a toda la gente".
El video ha encendido la alarma entre organizaciones que defienden a migrantes, quienes han denunciado que este tipo de arrestos en entornos judiciales o de citas migratorias generan miedo y desalientan a las personas de presentarse ante las autoridades, incluso cuando están cumpliendo con los procesos legales.
Hasta el momento, ICE no ha emitido un comunicado explicando los motivos de la detención ni el estatus actual de la madre. Sin embargo, el caso ha avivado el debate sobre las prácticas de detención migratoria y la necesidad de proteger a familias vulnerables, especialmente aquellas con hijos menores.
"Esto no solo rompe familias, rompe comunidades enteras", comentó un portavoz de una organización local. "No podemos permitir que buscar una vida mejor para nuestros hijos sea motivo de terror y separación".
