Un jurado del condado de Muskogee, en el estado de Oklahoma, Estados Unidos, declaró culpable a Cherie Walker, una mujer acusada de permitir que su esposo abusara sexualmente de su hija de apenas 11 años, un caso que salió a la luz después de que la menor diera a luz dentro de la vivienda familiar sin haber recibido atención médica durante el embarazo.
Tras cuatro días de juicio, el jurado recomendó imponer a la mujer la pena de cadena perpetua por cada uno de los siete cargos que enfrentaba. La sentencia será dictada por un juez en una audiencia programada para una fecha posterior.
El caso ha provocado conmoción en Estados Unidos debido a la corta edad de la víctima y a las condiciones en las que ocurrieron los hechos, además de las acusaciones contra varios integrantes del entorno familiar.
La investigación comenzó tras el nacimiento del bebé
Las autoridades iniciaron la investigación en agosto de 2025, luego de descubrir que una niña de 11 años había dado a luz en el interior de su casa, ubicada en Muskogee, sin haber recibido controles prenatales ni asistencia médica durante el parto.
El hallazgo motivó la intervención de los organismos de investigación, que comenzaron a reconstruir lo ocurrido dentro de la vivienda y el papel que desempeñaron los adultos responsables del cuidado de la menor.
Durante el proceso judicial, la Fiscalía sostuvo que Cherie Walker sabía que su esposo mantenía abusos sexuales contra la niña, pero no realizó ninguna acción para impedirlos ni alertó a las autoridades.

Jurado la declaró culpable de siete delitos
El pasado 17 de julio, el jurado emitió su veredicto al concluir que la mujer era culpable de un cargo por facilitar el abuso infantil y seis cargos por negligencia infantil.
De acuerdo con los documentos judiciales, los integrantes del jurado recomendaron que Walker reciba cadena perpetua por cada uno de los delitos, aunque la decisión definitiva corresponderá al juez que conoce el caso.
La Fiscalía presentó diversos testimonios y pruebas durante el juicio para demostrar que la acusada incumplió con su deber de proteger a la menor.
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Pruebas de ADN confirmaron la paternidad
Como parte de la investigación, las autoridades realizaron pruebas genéticas que confirmaron que Dustin Walker, esposo de la acusada, era el padre biológico del bebé que dio a luz la menor.
Según la información presentada en el juicio, el hombre ya había resuelto su situación legal meses antes al declararse culpable de un cargo de abuso sexual contra un menor de 12 años y seis cargos de negligencia infantil.
El pasado 26 de marzo, Dustin Walker fue condenado a cadena perpetua por el delito de abuso sexual, además de recibir varias penas de prisión consecutivas por los demás cargos.
Fiscalía describe las secuelas sufridas por la víctima
Durante el juicio, la asistente del fiscal de distrito, Janet Hutson, expuso el impacto que el caso tuvo sobre la menor.
La representante del Ministerio Público manifestó que la niña enfrentó un embarazo y un parto sin asistencia médica, circunstancias que, según explicó ante el jurado, le provocaron profundas secuelas físicas y emocionales.
Hutson señaló que la víctima quedó marcada por una experiencia traumática que tendrá repercusiones durante el resto de su vida.
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Abuela también fue acusada
Las investigaciones no se limitaron a los padres de la menor. Las autoridades también presentaron cargos contra Michelle Justus, abuela de la niña, por un delito de negligencia infantil.
Justus se declaró inocente de la acusación y tiene previsto enfrentar juicio el próximo 23 de julio, cuando un tribunal determinará si existe responsabilidad penal en su actuación durante los hechos investigados.
