Un trágico incidente sacudió a la comunidad de Barra de Santana, en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un menor de 14 años perdió la vida luego de caer de un puente y ser atacado por un cocodrilo.

El hecho ocurrió el pasado viernes 18 de julio, cuando Andrés Alejandro Santana Hernández, originario de Cortazar, Guanajuato, jugaba cerca de un puente y cayó al cauce de agua.

Según medios locales, al caer, el menor fue arrastrado por un cocodrilo y no se volvió a saber de él. De inmediato, autoridades de los tres niveles de gobierno desplegaron un operativo de búsqueda que se extendió hasta el domingo 20 de julio, sin que se obtuvieran resultados positivos.

Acuerdo de duelo
La escuela donde estudiaba el menor emitió un acuerdo de duelo lamentando la muerte. Foto: cortesía

La parroquia Nuestra Señora de Guadalupe confirmó que Andrés Alejandro era monaguillo, y tanto la Escuela Secundaria Ingeniero Antonio Madrazo como el ayuntamiento de Cortazar lamentaron profundamente su fallecimiento.

Protección Civil de Michoacán confirmó la búsqueda e hizo un llamado a la población para extremar precauciones cerca de cuerpos de agua, especialmente en zonas con presencia de fauna silvestre como cocodrilos.

De acuerdo con un documento de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en la región habitan al menos 100 ejemplares de Cocodrilo Americano (Crocodylus acutus), cuya población ha ido en aumento debido a la pérdida de hábitat, lo que ha provocado que invadan espacios utilizados por humanos.

Este no es un caso aislado. En mayo de 2015, un niño de siete años también fue atacado por un cocodrilo en la misma región, lo que evidencia una problemática creciente entre la expansión de la fauna silvestre y las comunidades humanas.