México concretó este jueves una de las mayores extradiciones de su historia al entregar a Estados Unidos a 29 personas vinculadas con el crimen organizado.

Entre los extraditados destaca Rafael Caro Quintero, exlíder del Cártel de Guadalajara, quien fue capturado en julio de 2022 y es señalado por el asesinato del agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena, en 1985.

Image
Rafael Caro Quintero / Foto Redes Sociales

Además de Caro Quintero, las autoridades estadounidenses recibieron a los hermanos Miguel y Omar Treviño Morales, alias el Z-40 y el Z-42, exlíderes de Los Zetas, una de las organizaciones criminales más violentas de México.

Una fuente del gobierno federal confirmó que los tres capos formaban parte del grupo de extraditados.

Banner publicitario canal de WhatsApp TuNota.com

México refuerza cooperación con EE. UU.

La Fiscalía General de la República (FGR) indicó que los 29 extraditados enfrentan cargos por narcotráfico, lavado de dinero, homicidio y otros delitos en tribunales estadounidenses.

La entrega de estos criminales ocurre en un momento clave de las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, ya que coincide con la visita de una delegación mexicana a Washington para negociar acuerdos en materia comercial y de seguridad.

Entre los funcionarios que viajaron a la capital estadounidense se encuentran el canciller Juan Ramón de la Fuente; el secretario de Seguridad Omar García Harfuch y los titulares de Defensa y Marina, Ricardo Trevilla Trejo y Raymundo Morales, respectivamente.

Un proceso extraditorio prolongado

La entrega de los Treviño Morales pone fin a un largo proceso judicial. Miguel Treviño Morales fue arrestado en 2013 y su hermano Omar en 2015, pero su extradición se retrasó por años debido a obstáculos legales que el fiscal general Alejandro Gertz Manero calificó como “bochornosos”.

Las autoridades de EE. UU. los acusan de liderar desde prisión el Cártel del Noreste, con operaciones en México, Centroamérica y Sudamérica.

Los Zetas, organización de la que surgió el Cártel del Noreste, fueron responsables de múltiples masacres en México, incluidas la ejecución de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en 2010, y la desaparición de decenas de habitantes en Allende, Coahuila, en 2011.

Nuevo Laredo, bastión del crimen organizado

Actualmente, el Cártel del Noreste mantiene su principal base de operaciones en Nuevo Laredo, Tamaulipas, una ciudad que se ha convertido en un foco de violencia y enfrentamientos con fuerzas de seguridad.

La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció en octubre pasado que esta zona es una de las más conflictivas del país debido a la agresividad de los grupos criminales contra el Ejército y la Guardia Nacional.

Con esta extradición masiva, México refuerza su cooperación con Estados Unidos en el combate al crimen organizado, mientras ambos países avanzan en delicadas negociaciones comerciales en un contexto de posibles sanciones arancelarias impuestas por la administración de Donald Trump.