En un momento donde miles de migrantes buscan alcanzar el sueño de la ciudadanía estadounidense, un nuevo obstáculo amenaza con frenar el proceso para muchos de ellos.
La suspensión de fondos federales a organizaciones que ofrecen preparación y asesoría para naturalizarse ha dejado a cientos sin apoyo en el momento más crítico.
Una de las más afectadas es la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles (CHIRLA), una reconocida organización sin fines de lucro que ha facilitado durante años el camino hacia la ciudadanía para residentes permanentes legales.
Su labor incluía clases de inglés, formación cívica y orientación legal, servicios fundamentales que quedaron paralizados tras la suspensión de fondos por parte del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
Programas en pausa, trámites en riesgo
Cerca de 100 instituciones en todo el país se vieron obligadas a frenar sus programas de apoyo, afectando a miles de aspirantes a ciudadanos.
La decisión de USCIS de retener los fondos federales, que estaban aprobados por el Congreso, ha generado una fuerte reacción en el Congreso, especialmente por parte de miembros demócratas, quienes enviaron una carta exigiendo explicaciones a las autoridades migratorias.

"Este programa ha sido fundamental para apoyar a los residentes permanentes legales en su camino hacia la ciudadanía Aumentó la capacidad de las comunidades para ayudar a los aspirantes a adquirir el conocimiento necesario para navegar con éxito el proceso de naturalización”, expresó los legisladores en comunicado.
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CHIRLA esperaba recibir 450 mil dólares en financiamiento federal hasta septiembre. Sin ese respaldo, advierten que los tiempos de espera podrían duplicarse, y muchas personas quedarían sin acceso a recursos clave para cumplir los requisitos exigidos por USCIS.
Silencio oficial y búsqueda de alternativas
Consultado por NBC News, el USCIS respondió que "no tiene nada más que agregar sobre este asunto", dejando a las organizaciones afectadas a su suerte.
Ante la falta de respuestas, Karla Aguayo, directora de servicios legales de CHIRLA, fue clara: "Ha pasado más de un mes y no hemos recibido noticias. Ya no podemos seguir esperando".
Ahora, quienes participaban de estos programas deberán recurrir directamente al sitio oficial del USCIS y seguir el proceso por su cuenta: desde la revisión de requisitos y la presentación del formulario N-400, hasta la entrevista, el examen de civismo e inglés, y la ceremonia de naturalización.
¿Qué migrantes podrían verse más afectados?
Aunque todos los aspirantes a la ciudadanía podrían sentir el impacto, aquellos con bajo dominio del inglés, pocos recursos económicos o escaso acceso a orientación legal serán los más perjudicados.
La exención conocida como 65/20, que permite a mayores de 65 años presentar una versión simplificada del examen cívico, sigue vigente, pero no compensa la pérdida de acompañamiento que brindaban estas organizaciones.
La suspensión de fondos representa un duro golpe para muchos migrantes que ya enfrentan un sistema complejo y exigente. Sin programas de apoyo accesibles, el sueño de convertirse en ciudadano estadounidense podría volverse, para muchos, aún más lejano.
