Un grave incidente se registró en la noche del viernes en el centro de Bogotá, Colombia, cuando un motociclista atropelló a un agente de Tránsito mientras participaba en piques ilegales sobre la avenida Calle 26.

El hecho ocurrió cuando un grupo de jóvenes bloqueó la vía para realizar competencias de velocidad, actividad que generó múltiples denuncias por el peligro que representa para la seguridad vial.

En medio del operativo policial para dispersar a los motociclistas, uno de ellos intentó evadir el control y terminó arrollando a un uniformado.

Tras el ataque, efectivos de la Policía Metropolitana de Bogotá reaccionaron rápidamente, capturaron al motociclista involucrado y lo entregaron a la Fiscalía General de la Nación.

Se espera que enfrente cargos por agresión a servidor público, delito que en Colombia está contemplado en el artículo 429 del Código Penal, con penas de entre cuatro y ocho años de prisión.

Además, las autoridades de tránsito informaron que el motociclista no contaba con licencia de conducción, lo que agrava su situación legal. Como parte del procedimiento, la motocicleta fue inmovilizada y se impusieron las sanciones correspondientes.

Motocicleta estacionada
La moto que fue decomisada por la policía.

Estado de salud del policía

El uniformado herido fue trasladado a un centro asistencial, aunque hasta el momento no se ha emitido un parte oficial sobre su estado de salud.

Las autoridades indicaron que se encuentran en seguimiento del caso y brindarán acompañamiento médico al agente afectado.

Las consecuencias de los piques ilegales y la evasión de controles

Las carreras clandestinas en Bogotá siguen siendo un problema de seguridad vial. Quienes participan en estas actividades se enfrentan a multas y la inmovilización de sus vehículos. Además, los reincidentes pueden perder su licencia de tránsito.

Por otro lado, evadir un control policial tiene implicaciones graves. Según el Código Nacional de Tránsito, ignorar un retén puede resultar en la duplicación de la multa original, inmovilización del vehículo y posibles sanciones adicionales, especialmente si se sospecha que el conductor se encontraba bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas.