El senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe Turbay falleció este lunes, luego de sufrir una hemorragia en el sistema nervioso que requirió nuevos procedimientos neuroquirúrgicos de urgencia, a poco más de dos meses del atentado que sufrió el pasado 7 de junio.
Uribe Turbay, de 39 años, había permanecido bajo estricta supervisión médica en la Fundación Santa Fe de Bogotá desde el ataque que conmocionó al país y generó un amplio rechazo tanto político como ciudadano.
Su muerte fue confirmada por su esposa: "Pido a Dios me muestre el camino para aprender a vivir sin ti", escribió Tarazona en sus redes sociales, en donde agregó: "Descansa en paz amor de mi vida, yo cuidaré a nuestros hijos", junto con una foto de ambos.
El atentado fue perpetrado por un menor de 14 años, 15 según otras versiones, quien disparó contra el precandidato durante un mitin en un espacio abierto de Bogotá. El adolescente, que ya está bajo custodia de las autoridades, hirió a Uribe en la cabeza y en la pierna izquierda, lo que provocó lesiones de alta complejidad que comprometieron su estado neurológico desde el inicio.
Miguel Uribe permaneció los últimos dos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos especializada en neurología, donde fue sometido a varias intervenciones quirúrgicas en un esfuerzo por estabilizar su salud. Sin embargo, el sábado "su estado clínico revirtió a una condición crítica, debido a un episodio de hemorragia en el sistema nervioso central", dijo ese día la Fundación en un parte médico.
Miguel Uribe, joven destacado en Colombia
Uribe era miembro del partido de derecha Centro Democrático y uno de los principales aspirantes a la Presidencia de la República en las elecciones de 2026.
Abogado de profesión, se destacó por su liderazgo joven y su trayectoria como Secretario de Gobierno de Bogotá durante la administración de Enrique Peñalosa, así como por su labor como senador del Centro Democrático, donde impulsó iniciativas en seguridad, emprendimiento y fortalecimiento institucional.
Nació en Bogotá el 15 de enero de 1986. Era hijo de la periodista y política Diana Turbay, asesinada por narcotraficantes al servicio de Pablo Escobar durante un fallido operativo de rescate en 1991, y nieto del expresidente Julio César Turbay Ayala.
Su vida política estuvo marcada por una profunda convicción democrática y un enfoque firme en temas como seguridad ciudadana, orden institucional y desarrollo económico.
Su fallecimiento deja un vacío en el escenario político colombiano, especialmente entre sectores que veían en él una opción de renovación dentro de la derecha democrática. Amigos, colegas y líderes de todo el espectro político expresaron su pesar y destacaron su papel en el debate nacional.
