Sally, una mujer de 60 años, ha causado revuelo tras revelar en una entrevista con The Sun que ha estado cubriendo las espaldas de su hija Sophie, de 35, en una relación extramarital que lleva más de dos años.

A pesar de que Sophie está casada con Dave, un hombre con el que lleva más de una década y con quien tiene dos hijos, Sally ha sido cómplice de la aventura de su hija con un compañero de trabajo.

Sally explica que su aversión hacia Dave, su yerno, fue la razón por la que decidió apoyar a su hija en su infidelidad. “Desde que lo conocí, no lo soporté. Era arrogante y ruidoso”, comentó. Aunque al principio optó por no interferir en el matrimonio de Sophie, pronto cambió de parecer cuando vio la oportunidad de que su hija tomara control de su vida con Ben, el hombre con quien ahora mantiene una relación secreta.

Según Sally, Sophie siempre había sido una mujer independiente y exitosa en su trabajo, lo que hizo que le sorprendiera que se conformara con Dave. Con el paso del tiempo, la vida en casa de Sophie comenzó a decaer, especialmente después de dejar su carrera para convertirse en ama de casa. Fue en ese momento cuando Ben apareció en su vida, llenando el vacío emocional que había dejado su matrimonio.

Desde que Sophie le confesó la aventura a su madre, Sally ha jugado un papel clave en mantener el secreto, cuidando a sus nietos mientras su hija se ve a escondidas con Ben. "Es mi actividad favorita", dijo, sin mostrar ningún tipo de arrepentimiento. Para ella, su hija finalmente está tomando control de su vida y haciendo lo que le hace feliz, aunque eso signifique destruir su matrimonio con Dave.

"No me siento mal por Dave", confesó Sally, "nunca pensé que él fuera el hombre adecuado para mi hija". Ahora, tanto Sophie como su madre continúan con este engaño, mientras Dave sigue ignorando lo que sucede a sus espaldas.

Esta revelación ha causado controversia, abriendo un debate sobre hasta qué punto una madre puede intervenir en la vida personal de su hija y si este tipo de complicidad está justificada bajo el pretexto de la felicidad.