Una remota isla del archipiélago de las Orcadas, Escocia, volvió a escuchar el llanto de un recién nacido después de más de tres décadas.
Duncan Wilder Thorstein Traill Suarez Ford nació el pasado 15 de septiembre y se convirtió en el primer bebé nacido en North Ronaldsay desde 1992.
Sus padres, Jorge Suarez y Alice Traill Ford, viajaron más de 8,000 kilómetros desde Costa Rica para que su hijo naciera en la isla donde la familia materna conserva una propiedad histórica con más de 300 años de historia.

El nacimiento ocurrió durante la madrugada del 15 de septiembre en Holland House, una finca familiar cuyos antecedentes se remontan a 1727. La pareja había coordinado previamente la atención sanitaria con el servicio público de salud británico.
El último nacimiento registrado en la isla había ocurrido en agosto de 1992, cuando nació Thomas Brookman.
Una finca familiar con tres siglos de historia
La llegada de Duncan tuvo un significado especial para su madre, ya que el parto ocurrió en una propiedad vinculada a sus antepasados desde el siglo XVIII.
Alice explicó que regresar a ese lugar permitió recibir al bebé rodeado de la historia familiar.
"Tenemos esta hermosa casa familiar impregnada de nuestra historia y de nuestros antepasados, así que estar rodeados de todo eso fue una forma realmente especial de darle la bienvenida a la Tierra", dijo a un medio local.
El nombre Duncan también tiene un significado familiar. La pareja decidió rendir homenaje al abuelo de Alice, quien fue el antiguo Laird de la isla.
La madre recordó a su abuelo como "un hombre increíble, muy amable y verdaderamente fuerte", y señaló que el nombre busca mantener vivo su legado dentro de la comunidad.

Una tradición que volvió con el nacimiento
El nacimiento de Duncan también permitió recuperar una antigua tradición de North Ronaldsay.
A las 04:05, sus padres izaron una bandera en Holland House para anunciar oficialmente la llegada del bebé, siguiendo el protocolo que se utilizaba cuando el Laird se encontraba en la isla.
La familia también compartió con los habitantes pequeñas botellas de whisky decoradas con un trébol de cuatro hojas y una Groatie Buckie, una pequeña concha marina asociada con la tradición local.
Los vecinos se reunieron para celebrar el nacimiento y brindar por el nuevo habitante de North Ronaldsay.
El bebé regresará cada verano
Aunque la familia tiene previsto regresar a Costa Rica en noviembre, donde sus padres gestionan un centro educativo, la pareja aseguró que Duncan mantendrá el vínculo con la isla.
Según explicó Alice, el niño regresará durante los veranos para conocer y disfrutar del entorno donde nació: "Duncan volverá seguramente cada año".
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