Una abuelita de 68 años identificada como Susan Varley sufrió graves quemaduras luego de ser atacada por su vecina, Ina Priestly, quien le lanzó agua hirviendo en plena vía pública y frente a su nieto de cuatro años.
El violento hecho ocurrió en febrero en el condado de West Yorkshire, Inglaterra, y recientemente volvió a causar indignación luego de que se difundiera el video del ataque y se conociera la resolución judicial del caso.
En las imágenes, que circulan en redes sociales, se observa a la señora Varley caminando junto a su nieto por el patio del complejo residencial donde viven, cuando fue sorprendida por Priestly, quien llevaba una jarra con agua hirviendo.
Sin mediar palabras, la mujer vertió el líquido caliente sobre la cabeza y el rostro de la anciana, causándole graves quemaduras.
Aunque el menor resultó ileso gracias a la gruesa chamarra que llevaba puesta, la víctima sufrió lesiones severas en la cabeza, rostro, oreja y parte del cuello, por lo que fue trasladada de emergencia a un hospital. Posteriormente interpuso una denuncia que llevó a la detención de la agresora, de 58 años.
Agresora quedó en libertad
Pese a la gravedad del ataque, Ina Priestly quedó en libertad. La mujer se declaró culpable del delito de lesiones corporales graves intencionales, lo que le permitió evitar una condena en prisión.
En su lugar, un tribunal le impuso trabajo comunitario durante dos años, una orden de restricción y la obligación de participar en programas de sensibilización.
La decisión generó una ola de indignación entre los ciudadanos británicos. La hija de la víctima, Donna Varley, denunció públicamente que su madre continúa con secuelas físicas y psicológicas, y que teme salir de su casa por miedo a encontrarse con su agresora, quien sigue viviendo a pocos metros de su hogar.
Donna también reveló que el ataque fue el resultado de una serie de conflictos vecinales previos, pues Priestly había dañado el jardín de su madre, colocado clavos para pinchar las llantas de los vehículos de otros vecinos y emitido amenazas constantes.
"Mi madre no solo sufrió quemaduras horribles, sino que ahora vive con miedo. Es injusto que alguien capaz de hacer esto esté libre y tan cerca de nosotros", expresó indignada la hija de la víctima.
