Una mujer de 31 años falleció luego de permanecer 25 días hospitalizada por las graves quemaduras que sufrió durante una ceremonia religiosa celebrada en un templo de Río de Janeiro, Brasil.

Las autoridades investigan las circunstancias en las que ocurrió el incendio y buscan determinar si existió responsabilidad penal por parte de los organizadores o de alguno de los asistentes.

La víctima fue identificada como Carolina Pinto dos Santos, quien sufrió quemaduras en aproximadamente el 65 % de su cuerpo después de que un recipiente con fuego se incendiara de forma repentina durante el ritual.

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Una explosión cambió el rumbo de la ceremonia

Según la investigación policial, el incidente ocurrió el 13 de junio mientras Carolina participaba en una ceremonia privada en un recinto religioso ubicado en la zona oeste de Río de Janeiro.

Un video incorporado al expediente muestra el momento en que un hombre se acerca a un recipiente que contenía llamas y vierte un líquido inflamable en su interior.

Segundos después, el fuego se expande violentamente y alcanza a Carolina, quien se encontraba a escasa distancia del recipiente.

Las imágenes también muestran escenas de desesperación entre los asistentes, quienes intentan controlar las llamas mientras piden agua para auxiliar a la víctima.

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Permaneció 25 días hospitalizada

Tras el incendio, Carolina fue trasladada de emergencia al Hospital Municipal Pedro II, ubicado en Santa Cruz.

Los médicos confirmaron que presentaba quemaduras en cerca del 65 % de la superficie corporal, por lo que permaneció internada en estado crítico durante varias semanas.

A pesar de los tratamientos recibidos, la mujer falleció el 9 de julio debido a las complicaciones derivadas de las lesiones.

Dos días después fue sepultada en el cementerio Jardim da Saudade, en el sector de Paciência.

Carolina dejó tres hijas, de 16, 10 y 5 años, quienes ahora enfrentan la pérdida de su madre.

Familia cuestiona el uso de combustible durante el ritual

Los familiares de la víctima exigen que las autoridades esclarezcan lo ocurrido y han cuestionado por qué se utilizó un combustible inflamable dentro de un espacio cerrado.

Además, sostienen que Carolina desconocía que durante la ceremonia se manipularía fuego y aseguran que, tras ser alcanzada por las llamas, tuvo que intentar apagar el fuego utilizando una sábana.

La familia también pide que los responsables enfrenten las consecuencias legales correspondientes.

Testigos afirman que el hombre no auxilió a la víctima

De acuerdo con los testimonios recopilados por la Policía, el hombre que aparece en el video vertiendo el líquido inflamable no habría prestado ayuda a Carolina tras la explosión.

La hermana de la víctima declaró que fue la propia Carolina quien, mientras permanecía hospitalizada, le relató que la persona señalada no intentó socorrerla después del incidente.

Por su parte, el propietario del centro religioso aseguró a las autoridades que el hombre ya había sido advertido de que no podía utilizar un galón de etanol durante la ceremonia.

Sin embargo, según su versión, el individuo aprovechó un momento de distracción para sacar el combustible de un vehículo y verterlo sobre el recipiente que ya estaba encendido.

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Autoridades investigan posibles responsabilidades

La investigación quedó bajo la responsabilidad de la Comisaría 33 de Realengo, que analiza los videos, testimonios y demás evidencias para establecer cómo ocurrió el incendio.

Las autoridades también evalúan si la muerte de Carolina obliga a reclasificar el caso y presentar cargos más graves contra los posibles responsables.

Antes de cerrar sus perfiles en redes sociales, la líder religiosa que dirigía el ritual difundió un comunicado en el que calificó lo ocurrido como un accidente y afirmó que la ceremonia fue organizada de manera privada junto con su esposo.

No obstante, la familia de Carolina insiste en que el caso no puede ser tratado únicamente como un hecho fortuito y exige justicia por la muerte de la mujer.