Karoline Stancik, una exmilitar de 24 años, ha sido diagnosticada con síndrome de taquicardia ortostática postural, una enfermedad que, según ella, se desarrolló después de vacunarse contra el covid con la vacuna de Moderna en 2021.

Esta vacunación fue parte de un mandato del Departamento de Defensa de Estados Unidos cuando Stancik aún estaba en servicio activo.

Stancik, quien nunca dio positivo al coronavirus, afirma que antes de la vacunación no presentaba síntomas de ninguna afección cardiaca.

Su situación de salud se ha complicado hasta el punto de necesitar una cirugía de marcapasos a principios de este mes.

Un portavoz del ejército cuestionó ciertas circunstancias que rodearon la baja de Stancik del servicio activo y comentó que "Daño por vacuna Covid" es un término no específico, sin pruebas objetivas ni parámetros clínicos, y que no puede diagnosticarse médicamente.

El ejército se remite a un memorando del Comando de Recursos Humanos del Ejército de octubre de 2023 para sostener su posición.

¿Qué sintió tras vacunarse contra el COVID?

Los síntomas experimentados por Stancik tras la primera dosis incluyeron dolor en el pecho, tos, presión en las fosas nasales y dolores de cabeza, que se agravaron con la segunda dosis, desarrollando dificultad para respirar y dolor neuropático severo.

A pesar de estos desafíos, Stancik insiste en que su caso no debe ser visto como una campaña antivacunas. "Mi historia, mi salud, es mía", declaró enfáticamente.

Este caso ha ganado atención en las redes sociales, especialmente después de que la periodista Catherine Herridge compartiera detalles del informe médico en su cuenta de X, lo que ha generado discusiones sobre la seguridad de las vacunas y la necesidad de comprender mejor los posibles efectos secundarios raros en algunos individuos.

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