Organizaciones de derechos humanos denunciaron este miércoles que, a una semana del inicio del Mundial de Fútbol, en Estados Unidos prevalece un clima de miedo y represión debido a los riesgos que enfrentan tanto visitantes como residentes a raíz de las políticas implementadas por el Gobierno de Donald Trump.
La directora ejecutiva de Sport & Rights Alliance, Andrea Florence, fue muy clara en el arranque de una rueda de prensa virtual celebrada hoy: "A falta de siete días para el inicio del Mundial prima un peligroso clima de miedo, incertidumbre y represión".
Florence consideró paradójico que este sea el primer Mundial para el que la FIFA ha diseñado un marco de derechos humanos, elaborado en consulta con organizaciones de la sociedad civil y autoridades de los tres países anfitriones del torneo, que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio, y que, según denunció, aún no ha sido implementado.
LEA: ¿Vale la pena? Los precios que se disparan durante el Mundial 2026
¿Habrá presencia de ICE en los estadios?
Las restricciones en la concesión de visados, el endurecimiento de los sistemas vigilancia ciudadana y la rigidez en las fronteras por las que apuesta la Administración Trump, dijo, son los principales ingredientes de ese "clima generalizado de miedo".
"Nadie puede disfrutar del Mundial si te pide el pasaporte al entra en un estadio un agente enmascarado", dijo Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch (HRW), coorganizadora de la rueda de prensa, en referencia a los operativos de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), omnipresentes en muchos puntos de EE.UU. tras el retorno de Trump al poder.

Worden subrayó que, al celebrarse el Mundial en tres países, habrá personas que estarán "en peligro" al verse obligadas a cruzar las fronteras de Estados Unidos. Asimismo, recordó que, en las once ciudades estadounidenses que albergarán partidos del torneo, las autoridades migratorias han detenido a más de 167.000 personas durante el último año.
"Pedir una tregua al ICE va en beneficio del propio torneo", insistió.
Florida, un punto negro
Por su parte, Yareliz Mendez Zamora, coordinadora de políticas de la organización humanitaria American Friends Services Committee en Florida insistió en que es en ese estado -que albergará siete partidos en el estadio de Miami- en el que más arrestos migratorios se registran cada día en el país y que eso ha hecho que las "comunidades tengan miedo".
"La gente tiene miedo de ir a un FIFA Fan Fest, que la paren por un intermitente roto y de repente la separen de su familia", explicó.
ADEMÁS: Estrellas que no jugarán el Mundial 2026: las grandes ausencias de la Copa del Mundo
Mendez Zamora quiso destacar también el ambiente de incertidumbre que generan los mensajes de la Administración Trump, y recordó que después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, asegurara que no habría operativos migratorios durante el campeonato, el titular de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, lo contradijo diciendo que ICE tendrá una presencia visible en el marco de la competición.
La activista resaltó que comunidades como la haitiana ya han visto como el estatus de protección temporal migratoria de muchos de sus miembros ha sido abruptamente revocado por el Gobierno este año y que, ante esa tesitura, pocos de sus integrantes querrán acudir a estadios o a eventos públicos para animar a su selección, que estará en el Mundial por primera vez desde 1974.
Severo control migratorio
En ese sentido, el exjugador de la selección australiana Craig Foster destacó que "a muchos fans se les ha negado el derecho a ver a su equipos, equipos que en algunos casos -como los de Cabo Verde, Jordania, Uzbekistán o Curazao- van a participar en la Copa del Mundo por primera vez en su historia".
El excentrocampista puntualizó que esta semana ya se ha producido el primer problema en aduana para un futbolista -al suizo Breel Embolo se le prohibió ayer embarcar con el resto de su selección para volar a EE.UU.- y opinó que el hecho de que la FIFA haya permitido este clima en el país "es inaceptable".
"No estamos viendo a los propios jugadores hablar por el riesgo (migratorio) que les supone", afirmó Foster, que pidió que un comité de ética investigue al presidente del máximo organismo del fútbol, Gianni Infantino. EFE
