Nicaragua tomó la decisión de cerrar su embajada en Berlín este miércoles, luego de haber presentado una demanda contra Alemania ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusándola de supuesta complicidad en el 'genocidio' en la Franja de Gaza.
Ante esta decisión, la misión diplomática de Nicaragua en Austria asumirá las responsabilidades oficiales que anteriormente correspondían a la embajada en Berlín, según confirmó un funcionario de la embajada nicaragüense en Viena a la agencia alemana de prensa (dpa).
Asimismo, las funciones consulares serán llevadas a cabo desde la capital austriaca.
Aunque el gobierno de Daniel Ortega aún no ha confirmado oficialmente esta medida, durante esta semana se anunció la acreditación de la embajadora nicaragüense en Viena, Sabra Muriilo, como representante concurrente en Alemania.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores alemán, hay varios cientos de nicaragüenses viviendo en Alemania, mientras que aproximadamente mil alemanes residen en Nicaragua.
Acusación
El gobierno autoritario de Ortega presentó el lunes una acusación contra Alemania ante el máximo tribunal de la ONU, alegando su supuesta "complicidad en el genocidio" de palestinos en Gaza, debido al suministro de armas a Israel.
Alemania rechazó rotundamente estas acusaciones, calificándolas de "infundadas".
Además de la demanda, Nicaragua exigió el cese inmediato del suministro de armas a Israel y la reanudación de la financiación de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Gaza.
Guerra
En la mañana del 7 de octubre de 2023, Hamás y otros grupos armados palestinos en la Franja de Gaza lanzaron un ataque sorpresa contra Israel.
Miles de cohetes fueron disparados hacia el sur del país, y grupos armados cruzaron la frontera, perpetrando ataques en varias localidades.
Estos actos incluyeron ejecuciones sumarias y el secuestro de más de 200 personas, la mayoría civiles.
Según el Ministerio de Salud israelí, al menos 1.200 personas perdieron la vida y casi 3.500 resultaron heridas.
En respuesta, las autoridades israelíes no tardaron en actuar.
Después de que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, declarara oficialmente que Israel estaba en guerra, comenzaron los bombardeos sobre la Franja de Gaza.
Las medidas se intensificaron con el establecimiento de un bloqueo total sobre Gaza y la orden de evacuar el norte de la región.
El 9 de octubre, Israel impuso un asedio completo sobre Gaza, interrumpiendo el suministro de electricidad, combustible y alimentos, lo que exacerbó una crisis humanitaria ya grave para los más de 2,2 millones de personas atrapadas en la zona.
Desde entonces, los implacables ataques de Israel en la Franja de Gaza, dirigidos incluso contra hospitales, campamentos de personas refugiadas, mercados y otras instalaciones civiles, han resultado en la muerte de más de 27 mil palestinos, incluidos más de 7 mil niños y niñas, con otras 66 mil personas heridas.
Para escapar de estos ataques, al menos el 85 por ciento de la población se ha visto obligada a desplazarse internamente.
La negación deliberada de alimentos, agua, atención médica y ayuda humanitaria por parte de Israel pone en peligro la vida de todas las personas atrapadas en Gaza.
Amnistía Internacional considera que hay pruebas irrefutables de que estas acciones constituyen crímenes de guerra.
TAMBIÉN LEA: Denuncian a Rafael Correa por 'traición a la patria' tras declaraciones sobre caso Glas
