Una niña de siete años resultó con graves lesiones en la cabeza luego de ser atacada por el perro de su familia, de raza pastor belga malinois, mientras jugaba en el patio de su vivienda en Ciudad Frontera del estado de Coahuila, México.

El hecho quedó registrado por una cámara de videovigilancia instalada en el inmueble.

En la grabación se observa a la menor en compañía de otra niña cuando, de forma repentina, el perro identificado como 'Pilo' se abalanza sobre ella.

En un primer momento, la escena aparenta ser un juego; sin embargo, en cuestión de segundos el animal la muerde violentamente mientras la zarandea, provocándole heridas de consideración.

VEA: Mujer muere de rabia meses después de 'arañazo' con un perro callejero

Ante los gritos desesperados de la menor, su madre salió de la vivienda, logró ahuyentar al perro y, de inmediato, tomó a la niña para trasladarla de urgencia a un centro asistencial.

De acuerdo con medios mexicanos, la infante fue sometida a una cirugía de emergencia y recibió 68 puntos de sutura. Autoridades sanitarias informaron que su estado de salud es estable y permanece en observación para descartar posibles complicaciones derivadas de la agresión.

Familia no descarta sacrificar al perro

En entrevista con el medio digital La Voz de Monclova y Sabinas, la madre de la menor indicó que el perro será sacrificado, pese a que la niña no está de acuerdo con la decisión.

Image

La mujer explicó que el animal habría sufrido un daño neurológico tras un presunto intento de envenenamiento tiempo atrás, lo que pudo afectar su comportamiento.

Además, relató que un veterinario comentó a la familia que el perro presenta signos de depresión y cambios conductuales. Actualmente, autoridades y especialistas evalúan el caso.

Especialistas recuerdan que los perros suelen reaccionar por miedo, dolor, protección territorial, falta de socialización o activación del instinto de presa, factores que pueden desencadenar conductas agresivas si no se detectan a tiempo.

TAMBIÉN: Envenenan con vidrio molido a Bella, perrita que vivía en la UNAH