Un accidente ocurrido el martes 19 de agosto en un centro comercial de Ekaterimburgo, Rusia, dejó a un niño de apenas dos años sin su brazo derecho, luego de que la extremidad quedara atrapada en una escalera mecánica.
Según medios locales, el menor estaba acompañado de su madre cuando, en un instante de descuido, su brazo fue arrastrado por el mecanismo del dispositivo.
Los gritos desesperados de la mujer alertaron a los presentes, quienes corrieron a ayudar.
“Pasamos y, por desgracia, el brazo del niño fue arrancado”, relató un testigo al medio ruso E1.RU. La escena generó conmoción entre quienes se encontraban en el lugar, mientras varios intentaban auxiliar a la madre en estado de shock.

¿Le brindaron primeros auxilos al niño?
Un ciudadano logró aplicar un torniquete para detener la hemorragia antes de la llegada de los paramédicos.
“El niño estaba bien, no perdió el conocimiento. Aguantó hasta el final”, narró uno de los hombres que colaboró en los primeros auxilios.
Los equipos de emergencia colocaron el brazo amputado en hielo con la esperanza de que pudiera ser reimplantado.
Sin embargo, tras una intervención quirúrgica en un hospital local, los médicos confirmaron que no fue posible reconectar la extremidad debido a la gravedad de las lesiones.
Las autoridades rusas abrieron una investigación criminal para determinar si existió negligencia en el mantenimiento o funcionamiento de la escalera mecánica. El padre del menor, visiblemente afectado, aseguró que no entiende cómo pudo ocurrir el accidente.
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Escaleras eléctricas: riesgos y medidas preventivas
Este caso reabre el debate sobre la seguridad en escaleras mecánicas. En países como China, el gobierno ha advertido que hábitos comunes como correr o caminar rápido sobre estos dispositivos aumentan el riesgo de accidentes.
Expertos señalan que la costumbre de ubicarse solo en un lado de la escalera genera una carga desigual que deteriora el sistema.
