El papa Francisco, cuyo nombre real es Jorge Mario Bergoglio, es el líder de la Iglesia Católica desde 2013 y el primer pontífice en la historia proveniente del hemisferio sur.

Con una trayectoria marcada por la sencillez, la vocación de servicio y un fuerte compromiso con las reformas eclesiásticas, su figura ha sido clave en la modernización del Vaticano.

La muerte del papa Francisco, este lunes a los 88 años de edad, se produce tras un periodo de 38 días ingresado en el hospital Gemelli, de donde salió el pasado 23 de marzo, tras unos días de honda preocupación por su estado de salud.

El papa Francisco ingresó en el Hospital Gemelli de Roma el 14 de febrero de 2025 por problemas respiratorios, que derivaron en una neumonía bilateral y varias crisis respiratorias, dos de ellas graves.

Salió del hospital el 23 de marzo, después de 38 días de ingreso, y continuó su recuperación en su residencia vaticana.

Orígenes y primeros años del papa Francisco

Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina. Hijo de inmigrantes italianos piamonteses, Mario Bergoglio y Regina María Sívori, creció en una familia modesta junto a sus cuatro hermanos. Su padre trabajaba como empleado ferroviario, mientras que su madre se dedicaba al hogar y la crianza de sus hijos.

Desde joven, demostró un gran interés por el estudio y la superación personal. Realizó su educación secundaria en la escuela industrial E.N.E.T Nº 27 Hipólito Yrigoyen, donde obtuvo el título de técnico químico. Antes de seguir su vocación religiosa, trabajó en distintos oficios, incluyendo técnico químico, limpiador en una floristería y portero en una discoteca.

Foto del Papa Francisco y su familia Bergoglio en su juventud
Desde joven, Bergoglio mostró un fuerte sentido de la disciplina y la responsabilidad, valores inculcados por sus padres. Foto: Cortesía.

Camino al sacerdocio

A los 21 años, Bergoglio tomó la decisión de convertirse en sacerdote, aunque su camino no fue inmediato debido a problemas respiratorios que le impidieron ingresar al seminario de inmediato. Sin embargo, en 1958 ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús y comenzó su formación religiosa.

Su trayectoria dentro de la Iglesia fue ascendente: en 1960 realizó sus primeros votos como jesuita, entre 1961 y 1963 estudió filosofía en San Miguel y el 13 de diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote.

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Con el tiempo, ocupó cargos de relevancia dentro de la comunidad jesuita y la Iglesia en Argentina, como superior provincial de los jesuitas entre 1973 y 1979, y rector del Colegio Máximo hasta mediados de los años ochenta.

Ascenso en la jerarquía eclesiástica y elección como Papa

Su ascenso dentro de la Iglesia continuó cuando fue nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires en 1992, arzobispo coadjutor en 1997 y finalmente, arzobispo primado en 1998. En 2001, el papa Juan Pablo II lo elevó al rango de cardenal, consolidando su posición como una de las figuras más influyentes del catolicismo en América Latina.

El 13 de marzo de 2013, tras la renuncia del papa Benedicto XVI, Jorge Mario Bergoglio fue elegido como el nuevo sumo pontífice en un cónclave histórico. Optó por el nombre de 'Francisco' en honor a San Francisco de Asís, reflejando su compromiso con la humildad, la paz y el servicio a los más necesitados.

Collage de foto del Papa Francisco
A lo largo de su liderazgo, el papa Francisco ha sido un defensor de diversas causas sociales, destacando la importancia de la paz, la justicia social, y la lucha contra el cambio climático. Foto: Cortesía.

Un papado marcado por las reformas

Desde su elección, el papa Francisco ha impulsado importantes reformas dentro del Vaticano y la Iglesia Católica. Entre sus prioridades han estado la lucha contra los abusos sexuales en el clero, la transparencia financiera y la simplificación burocrática de la Santa Sede.

Su pontificado también se ha caracterizado por un fuerte compromiso social, promoviendo el diálogo interreligioso, la defensa del medioambiente y la atención a los sectores más vulnerables.

A diferencia de sus predecesores, ha optado por un estilo de vida austero, rechazando vivir en el Palacio Apostólico y manteniendo una cercanía inusual con los fieles.

Con más de una década como líder de la Iglesia Católica, el papa Francisco marco un rumbo de cambios y reflexión dentro de la institución, consolidándose como una de las figuras religiosas más influyentes.