El feminicidio de Edilma Rosa Guzmán Florez, una enfermera y docente de 46 años, sacudió la tranquilidad del municipio de Puerto Libertador, en Córdoba, Colombia, a finales de abril de 2025.

La mujer, desaparecida el 28 de abril mientras se dirigía a su trabajo, fue hallada tres días después en el río San Pedro.

La historia detrás de su muerte revela, según reporte de Noticias Caracol, una oscura trama de violencia y manipulaciones que estremeció a toda la comunidad.

Desaparición y búsqueda desesperada

El día de su desaparición, Edilma partió hacia su escuela rural en San José de Uré, un recorrido habitual en su motocicleta.

Su ausencia no fue inmediatamente sospechosa, pero al día siguiente, su amiga cercana y compañera, Kelly Johanna Mazo, comenzó a inquietarse al no recibir respuesta a sus llamadas, lo cual era inusual para Edilma.

Edilma Rosa
La familia de Edilma Guzmán enfrenta una dolorosa pérdida, mientras la comunidad de Puerto Libertador aún intenta comprender la magnitud del feminicidio.

La búsqueda, liderada por su hija Sharit Montes, quien había viajado desde Medellín, inició de inmediato, con la comunidad unida en la búsqueda desesperada de la mujer.

Un pasado de violencia y brujería

La investigación reveló que la relación de Edilma con Ángel Custodio Montes, su expareja, estaba marcada por años de abuso físico y psicológico.

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Aunque se separaron en diciembre de 2024, Montes no aceptaba el fin de la relación y su control sobre Edilma fue cada vez más perturbador.

Su hija Sharit reveló que su padre practicaba brujería para mantener a su madre sometida, incluso mostrando una botella con una “bola de pelos” que, según él, contenía “al mismo diablo”.

Además, la familia recordó que en 2013, Montes intentó incendiar la casa con su esposa e hijos dentro. Aunque Edilma tomó medidas para protegerse, como cambiar cerraduras y vivir con miedo, el control y la amenaza persistieron.

El victimario entre los buscadores

Durante los tres días de búsqueda, Ángel Custodio Montes fingió preocupación por la desaparición de Edilma. Estuvo presente en los puntos de rastreo, participando activamente en la búsqueda mientras vigilaba los movimientos de los demás.

Edilma Rosa
Ángel Custodio Montes, responsable del feminicidio de Edilma Guzmán, durante la búsqueda de la desaparecida, mientras ocultaba su implicación en el crimen.

En una de las zonas donde se avistó la motocicleta de Edilma, Montes ya estaba allí, lo que levantó las sospechas de la familia.

La macabra confesión

Gracias a un video de seguridad, el hallazgo del bolso de Edilma y la intervención de la Guardia Indígena Zenú, las autoridades lograron confrontar a Montes. Ante la creciente sospecha y la presión de su hija Sharit, el hombre confesó el feminicidio.

En un relato escalofriante, Montes admitió haber asesinado a Edilma, lanzándola al río amarrada a su moto para ocultar el rastro. La autopsia reveló signos de tortura y heridas causadas por un destornillador.

Justicia y condena

El 2 de mayo de 2025, las autoridades legalizaron la captura de Montes, quien fue imputado por feminicidio agravado y ocultamiento de material probatorio. A pesar de la brutalidad del crimen, y tras aceptar su responsabilidad, Montes recibió una condena de 31 años y un mes de prisión.

El caso dejó una profunda herida en la familia y la comunidad, que lamenta la pérdida de una mujer dedicada a su vocación de servicio y lucha. Las hijas de Edilma, que ahora enfrentan su vida sin su madre, no pueden perdonar la atrocidad cometida por su propio padre.

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