El ojo del huracán Iota partió en dos la comunidad costera de Haulover, donde tocó tierra en Nicaragua el 16 de noviembre en categoría 4 de la escala Saffir-Simpson, según informaron el lunes (23.11.2020) las primeras personas en visitar la zona de impacto en el litoral Caribe.
"Todo Haulover está destruido, vi agua donde antes no había, parece que se metió el mar", dijo Carlos Rodríguez, empleado de una empresa privada, tras volver del lugar, ubicado a 35 kilómetros al sur de la ciudad de Bilwi, donde se refugiaron los comunitarios.
El agua "donde no había", referida por Rodríguez, efectivamente es el mar, que dividió a Haulover en dos, de acuerdo con imágenes divulgadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La fuerza de Iota, que llegó a desarrollar la categoría 5 Saffir-Simpson antes del impacto, y vientos de 260 kilómetros por hora, unió al mar Caribe con la Laguna de Wouhnta, ubicados al este y oeste de Haulover, al crear un surco de unos 200 metros de largo por decenas de metros de ancho, según se observó en el vídeo de Unicef.
"El primer huracán (Eta, que impactó en la misma zona el 3 de noviembre), cuando pegó, no estaba así, pero este que vino ahorita, ahí sí se partió Haulover en dos, porque fue demasiado fuerte. Todo ser destruido y queda como desierto", confirmó el miembro del Consejo de Ancianos de la comunidad indígena, Rumel Washington.
"Haulover antes era un paraíso, pero ahorita todo destruido, nada, de casa, ni nada, ni cayuco, ni trasmallo, ni lancha, ni barco, todo se perdió ahorita", agregó el comunitario Saúl Pereira.
Al menos cuatro casas quedaron bajo el nivel del agua del canal creado por Iota, afirmaron los testigos. Del templo religioso sólo quedó en pie la fachada, la escuela a medias, del parque algunos tubos.
El ojo de Iota tocó tierra el lunes 16 de noviembre en Haulover, una comunidad indígena donde habitan unas 350 familias con 1,750 personas, en su mayoría indígenas de origen miskito.
Los habitantes de Haulover, que desde el pasado fin de semana empezaron su retorno a la comunidad tras más de diez días albergados en Bilwi, se dedican a la pesca artesanal y al turismo.
En Haulover, al igual que en el resto de la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACN), las casas tradicionalmente son construidas en su totalidad con madera, y levantadas sobre pilotes para protegerse de las inundaciones, debido a que es una zona donde llueve hasta nueve de los doce meses del año.
