Del área centroamericana, Costa Rica fue el primero en establecer relaciones diplomáticas con China, el 1 de junio de 2007, concluyendo un Tratado de Libre Comercio (TLC), el 8de abril de 2010.
Panamá formalizó relaciones diplomáticas con ese país el 25 de julio de 2017 y comenzó de manera inmediata conversaciones para un TLC que no ha prosperado.
Nicaragua se sumó a ser aliado de China en diciembre del 2021 y en noviembre del 2022 El Salvador empezó a negociar un TLC.
Antes de ese establecimiento de relaciones, Costa Rica mantenía un 25 % de relación comercial en su balanza de importación y los productos tecnológicos tenían aranceles cercanos a cero.
Tener un TLC con China, solo fragmentó la relación comercial.
“En lo comercial no hubo una catapulta para que la gente aprovechara más productos de China. Algunos empresarios se animaron a exportar a China y salieron mal.
Panamá, Costa Rica y El Salvador no ven el acelerador comercial con China. Estos países establecieron relaciones diplomáticas con China y pese a la promesa de incrementar el comercio, la balanza comercial es la misma.
Solo recibieron regalos para construir estadios, ayuda en seguridad y otros proyectos, pero no ven beneficios en materia comercial.
El precio con el que llegaron a colocar los productos en los anaqueles de Shangai ni siquiera les pagó los gastos”, explica Daniel Suchar, economista costarricense.
La balanza comercial en exportaciones de Costa Rica con China es cero. El comercio con China se da igual que antes que el Tratado.
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Panamá
Panamá en el establecimiento de relaciones con China buscó abrir las puertas en materia comercial y ser la plataforma para incursionar en otros países de América Latina.
Pero no fue así, incluso el TLC que se negociaba con China se suspendió, como también otros proyectos en puerta.
“Hasta el proyecto de un tren que se iba a construir de la capital hasta una provincia que es frontera con Costa Rica, con una inversión de cinco mil millones de dólares quedó paralizado”, lamenta Raúl Moreira, economista panameño.
Como ese también es un proyecto que se diseñó sobre el canal de Panamá para unir la provincia de Panamá Oeste con la provincia de Panamá, que combinaba el paso vehícular con la línea tres del metro que se adjudicó a una compañía china, lo que ejecutado por una compañía coreana.
“Se adujeron problemas de estructuración económica inadecuada y se paró la construcción de ese puente.
Se decidió separar la parte ferroviaria del metro y construir un túnel sobre el Canal de Panamá, pero en vez de hacerlo la compañía china lo hace una compañía coreana que construye la línea tres del metro”, dice Moreira.
El Salvador
En el caso de El Salvador, las relaciones diplomáticas salvadoreñas se concretaron el 21 de agosto de 2018 en el gobierno de izquierda de Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).
Fue una asociación que generaba la posibilidad de que el país asiático ganara acceso, y eventualmente el control del Puerto de La Unión.
“No ganó mucho con China. La balanza comercial aumentó desproporcionadamente, porque se importan más productos chinos que la exportación de productos salvadoreños”, dice Atilio Montalvo, economista salvadoreño.
Montalvo asegura que no ha habido un intercambio comercial en el que el mercado salvadoreño haga la diferencia con China.
“El mercado tradicional de El Salvador está enfocado a Centroamérica y Estados Unidos. Pero no ha habido una modificación sustancial con la llegada de China”, refiere el experto.
Regalías
En El Salvador lo que recibieron de China, según Atilio Motalván, fue una donación de $150 millones.
“Con ese dinero se construyó un estadio, una biblioteca, la ampliación de un muelle pesquero y obras en educación. También donaron alimentos y vacunas durante la pandemia.”, señala.
En Costa Rica también hubo regalos, había una promesa de inversiones en una refinería y fue un desastre, según Suchar, además del ofrecimiento de proyectos de canteras y todo terminó en casos de corrupción.
“Si bien es cierto, se construyó un estadio lindo para 30 mil personas, donaron un millón de dólares y carros a la policía, no hay ningún tipo de catalizador para el país”, refiere Suchar.
China también ha contribuido materialmente al sostenimiento de las fuerzas de seguridad de Costa Rica y Panamá.
Panamá recibió $4 millones en equipos, chalecos y cascos balísticos para la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval y el Servicio Nacional de Fronteras.
En 2021 Costa Rica recibió cascos, chalecos y escudos anti balísticos, además de motocicletas y otros equipos.
Honduras
El reciente establecimiento de relaciones de China con Honduras es visto por estos economistas con cuidado.
“El tema es que Honduras sigue siendo un país débil, cualquier empujón que le den puede ser que permita mejorar la economía o se quede como lo que pasó ennuestros países”, menciona Daniel Suchar.
Para Raúl Moreira, la decisión que tomó, implicará presiones políticas y económicas importantes para llevar a cabo cualquier apertura económica relacionada con China.
“En Panamá no se han podido tener todos los beneficios que se debieron haber recibido del establecimiento de relaciones con China.
Posiblemente a otros países les pueda ir mejor, pero en Panamá por el tema de posición estratégica, el canal, los puertos (…) genera preocupación en los conservadores impide avanzar", concluye.
