La visita de los obispos hondureños al Vaticano estuvo marcada por el recuerdo de monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de Choluteca, quien falleció cuando viajaba a Roma para participar en este encuentro eclesial.
Durante las actividades religiosas, los prelados encomendaron su descanso eterno y mantuvieron presente su memoria en las celebraciones eucarísticas y las reuniones con representantes de la Iglesia católica.

El papa León XIV también expresó sus condolencias a la iglesia hondureña por la pérdida del religioso, según relató monseñor Jenry Orlando Ruiz, obispo de Trujillo.
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Muerte de monseñor Teodoro Gómez Rivera marca visita al Vaticano
Monseñor Teodoro Gómez Rivera, quien además se desempeñaba como vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, falleció el 28 de septiembre en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en España, mientras se dirigía a Roma.
Su muerte sorprendió a la comunidad católica hondureña y dejó una ausencia significativa entre los integrantes del episcopado, especialmente por su responsabilidad pastoral al frente de la diócesis de Choluteca.
Pese al duelo, los obispos continuaron con su agenda en el Vaticano, que incluyó encuentros con los dicasterios de la Curia Romana y una audiencia con el pontífice para abordar los desafíos de la Iglesia en Honduras.
Oraciones y comunión con el papa León XIV
Durante su estancia en Roma, los prelados recordaron a su compañero en el episcopado mediante oraciones y celebraciones eucarísticas en lugares emblemáticos para el catolicismo, entre ellos las basílicas relacionadas con los apóstoles Pedro y Pablo.
La visita ad limina Apostolorum permite a los obispos presentar al Papa la situación de sus diócesis, compartir los retos pastorales de sus comunidades y fortalecer los vínculos de comunión con el sucesor de Pedro.
En el histórico encuentro León XIV pidió a la Iglesia hondureña educar para la paz y defender la dignidad humana.
El Papa invitó a los obispos a impulsar la educación para la paz desde las familias, las escuelas, los barrios y las aldeas, con el compromiso de que cada hondureño contribuya a construir una sociedad más fraterna y reconciliada.
“Es necesario que cada hondureño se convierta en un educador para la paz”, destacó monseñor Ruiz al resumir esta exhortación del Santo Padre.
En esta ocasión, el encuentro adquirió un significado especial para la delegación hondureña, que combinó el diálogo institucional y la reflexión pastoral con el duelo por la muerte de Gómez Rivera.
Las condolencias de León XIV y las oraciones de sus compañeros acompañaron una visita marcada por la fe, la esperanza y el recuerdo del obispo de Choluteca.
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