El papa León XIV promulgó una nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, norma que sustituye por completo el texto aprobado en 2023 durante el pontificado de Francisco.
La legislación entró en vigor de manera inmediata y actualiza la organización de las funciones legislativa, ejecutiva y judicial del Estado vaticano. También incorpora formalmente la posibilidad de que una persona que no sea cardenal presida su principal órgano de gobierno.
Aunque suele describirse como una nueva “constitución”, su nombre oficial es Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano. Esta funciona como la base jurídica de las demás leyes y regulaciones estatales.
El Vaticano explicó que el cambio responde a nuevas necesidades de gobierno y a varias modificaciones normativas adoptadas durante los últimos años.

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Un no cardenal podrá presidir la Comisión Pontificia
Uno de los principales cambios aparece en el artículo 8. La norma establece que la Comisión Pontificia estará integrada por cardenales y otros miembros, incluido su presidente, todos nombrados por el papa para un período de cinco años.
La legislación anterior reservaba inicialmente la presidencia de este organismo a un cardenal. Sin embargo, León XIV eliminó esa restricción mediante un motu proprio firmado el 19 de noviembre de 2025.
La nueva Ley Fundamental incorpora ahora esa reforma en un solo texto jurídico y deja claro que la presidencia también puede recaer en una persona laica, religiosa o no cardenal.
La Comisión Pontificia ejerce la función legislativa del Estado. Su presidente también dirige la Gobernación y encabeza la administración ejecutiva del Vaticano.
Raffaella Petrini abrió el camino para el cambio
La religiosa italiana Raffaella Petrini ejerce desde el 1 de marzo de 2025 la presidencia de la Comisión Pontificia y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
Francisco la nombró como la primera mujer y la primera persona no cardenal en asumir ambos cargos. Posteriormente, León XIV consolidó jurídicamente esa decisión al eliminar la exigencia que reservaba la presidencia a los cardenales.
La nueva ley no crea ese precedente, pero sí lo incorpora de manera expresa y permanente dentro del ordenamiento estatal.
¿Qué otras funciones modifica la nueva ley?
La normativa precisa las responsabilidades del presidente, el secretario general y el eventual vicesecretario general de la Gobernación.
El secretario general ayudará al presidente, ejecutará sus instrucciones y adoptará las medidas administrativas correspondientes. También podrá sustituirlo temporalmente, aunque no tendrá facultad para emitir disposiciones con fuerza de ley.
El texto permite, además, que el consejero general participe con funciones consultivas en las reuniones de la Comisión cuando sea invitado por su presidente.
En materia judicial, la ley confirma que la justicia se administra en nombre del sumo pontífice por medio del Tribunal, la Corte de Apelación, la Corte de Casación y la oficina del promotor de justicia.
También garantiza la imparcialidad de los jueces, el derecho a la defensa y la participación de las partes durante los procesos.
El papa conserva la máxima autoridad del Vaticano
La nueva Ley Fundamental mantiene al papa como soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y titular de las facultades legislativa, ejecutiva y judicial.
La Comisión y la Gobernación ejercen las funciones que les asigna la legislación, pero las leyes aprobadas deben someterse a la consideración directa del pontífice antes de su promulgación.
Esta es la cuarta Ley Fundamental desde la creación del Estado de la Ciudad del Vaticano mediante los Pactos de Letrán de 1929. La primera permaneció vigente hasta el año 2000, cuando Juan Pablo II aprobó una nueva. Posteriormente, Francisco promulgó la de 2023, ahora sustituida por la norma de León XIV.
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