Un pasajero procedente de Cuba fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Miami, Florida, Estados Unidos, luego de que agentes federales detectaran un "bulto inexplicable" en la zona de su cintura y descubrieran que presuntamente transportaba 10 aves vivas ocultas en su ropa interior.
El hombre fue identificado como Alberto Hernández Castillo, ciudadano cubano y residente permanente legal de Estados Unidos.
De acuerdo con una denuncia penal federal, Hernández Castillo fue detenido el pasado 4 de octubre tras arribar a Miami en un vuelo procedente de La Habana.
Según los documentos judiciales, Hernández Castillo fue seleccionado para una inspección secundaria por un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
Durante el proceso, el pasajero habría declarado que no transportaba animales ni otros ejemplares de vida silvestre.
Los agentes revisaron inicialmente su equipaje de mano y una riñonera, pero no encontraron artículos prohibidos.
Sin embargo, mientras realizaban preguntas de rutina, observaron un abultamiento en la parte frontal de su cintura y pelvis.
La denuncia señala además que el pasajero parecía nervioso, por lo que fue trasladado a un área privada para continuar con la inspección.

Hallaron seis recipientes ocultos en su ropa
Durante el registro, los agentes localizaron seis recipientes cilíndricos de plástico transparente. Algunos tenían material de malla en sus aberturas y estaban envueltos con cinta adhesiva.
Los recipientes se encontraban escondidos en compartimentos negros que habían sido cosidos a la ropa interior del pasajero.
Al revisar los tubos, los agentes encontraron un total de 10 aves vivas.
Según la denuncia, ocho de los ejemplares fueron identificados como semilleros de cara amarilla, mientras que los otros dos correspondían a picogrosos azules.
Las autoridades sostienen que Hernández Castillo no contaba con la documentación necesaria para ingresar legalmente los animales a territorio estadounidense.
Una de las especies está protegida en Estados Unidos
El caso cobró especial relevancia porque el picogrueso azul está protegido por la Ley del Tratado de Aves Migratorias de Estados Unidos.
De acuerdo con la información incluida en los documentos judiciales, el transporte de ejemplares de esta especie requiere los permisos correspondientes.
Tras el hallazgo, Hernández Castillo habría manifestado a los agentes que las aves eran para su "uso personal".
Posteriormente, según los documentos citados en el caso, el hombre invocó su derecho a guardar silencio y dejó de responder las preguntas de los investigadores.
Acusan al pasajero de contrabando
Hernández Castillo fue acusado federalmente de contrabando de mercancías hacia Estados Unidos y posteriormente compareció ante una corte federal en Miami.
El acusado quedó en libertad bajo una fianza personal de 25,000 dólares (más de 670 mil lempiras), mientras continúa el proceso judicial.
La lectura formal de cargos está programada para el 26 de octubre.
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