La ciudad de Shreveport, en Luisiana, Estados Unidos, permanece en estado de conmoción tras un tiroteo que dejó ocho menores muertos, en uno de los episodios más impactantes de violencia reciente en el país.
El autor, identificado como Shamar Elkins, de 31 años, era el padre de siete de las víctimas.
De acuerdo con las autoridades, el ataque ocurrió en la madrugada del 19 de abril de 2026. Los niños, cuyas edades oscilaban entre 3 y 11 años, se encontraban en una vivienda familiar.
La mayoría fue atacada mientras dormía, mientras que algunos intentaron huir sin éxito. Una octava víctima, prima del agresor, falleció al intentar escapar por el tejado.
Los menores fueron identificados como Jayla Elkins, de 3 años; Shayla Elkins, de 5; Kayla Pugh, de 6; Layla Pugh, de 7; Markaydon Pugh, de 10; Sariahh Snow, de 11; Khedarrion Snow, de 6; y Braylon Snow, de 5.

Elkins murió posteriormente durante una persecución policial, luego de robar un vehículo con el que intentó huir del lugar.
Señales previas que no fueron interpretadas como alerta
Semanas antes del ataque, el agresor había compartido con familiares cercanos su estado emocional.
Según testimonios recogidos por investigadores, habló de sentirse abrumado por "pensamientos oscuros" y expresó una frase que hoy cobra relevancia: "Algunas personas no consiguen volver de sus propios demonios".
Sin embargo, su entorno interpretó estas declaraciones como manifestaciones de angustia, no como señales de un riesgo inminente.
Las autoridades señalan que este tipo de expresiones, cuando se dan en ámbitos privados y sin antecedentes claros de violencia, suelen pasar desapercibidas como indicadores de peligro.
Publicaciones en redes y petición de ayuda
El análisis de su actividad en redes sociales refuerza la hipótesis de un deterioro emocional progresivo.
El 9 de abril, Elkins publicó un mensaje en el que pedía ayuda espiritual: "Querido Dios, hoy te pido que me ayudes a proteger mi mente y mis emociones".
En otra línea escribió: "Cuando surja la negatividad recuérdenme que diga 'No me pertenece', en el nombre de Jesús".

Organizaciones como Bullying Sin Fronteras indicaron que estas publicaciones reflejaban problemas de salud mental, además de un posible pedido de ayuda no atendido.
Esto se sabe del hombre que mató a sus 7 hijos
El ataque ocurrió poco después de una discusión con su esposa, con quien enfrentaba un proceso de separación judicial.
Elkins tenía siete hijos con dos mujeres distintas, todos presentes en la vivienda al momento del crimen.
Aunque había sido detenido en 2019 por un delito relacionado con armas, no existían antecedentes de violencia doméstica registrados oficialmente.
Familiares describieron a las víctimas como "niños felices, amigables y dulces", lo que ha profundizado el impacto emocional en la comunidad.
Reacciones al horrible crimen
Autoridades locales y líderes políticos expresaron su pesar tras la tragedia. El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, calificó el hecho como una "tragedia desgarradora".
Por su parte, expertos en derechos humanos han señalado la necesidad de reflexionar sobre la atención a la salud mental, especialmente en contextos de crisis personal.
"La salud mental de Elkins estaba afectada y él mismo pedía ayuda. La respuesta, a la vista de la tragedia, no fue suficiente", afirmó el especialista Javier Miglino.
Más allá del crimen, la investigación se centra ahora en entender cómo las señales previas pudieron pasar inadvertidas.
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