Todas las personas en Estados Unidos, incluidos los inmigrantes indocumentados, tienen derechos protegidos por la Constitución. Si eres un migrante indocumentado y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llega a tu casa, es fundamental estar informado sobre cómo defender tus derechos y protegerte a ti y a tu familia.

Aquí te damos consejos con los pasos esenciales que debes seguir:

Crea un plan de seguridad familiar:

Es fundamental tener un plan para situaciones de emergencia. Este plan incluye identificar contactos de emergencia y compartir sus números de teléfono con tus seres queridos. Si tienes hijos, proporciona a la escuela o guardería un contacto autorizado para que pueda recoger a tus hijos en caso de que te detengan.

Además, asegúrate de darles autorización por escrito a tus contactos para que tomen decisiones médicas y legales en nombre de tus hijos si es necesario.

También es importante que tus seres queridos sepan cómo buscarte si eres detenido por ICE. Pueden utilizar el localizador de detenidos en línea de ICE en este enlace: Localizador de ICE.

Defiende tus derechos:

Recuerda que, como cualquier persona en Estados Unidos, tienes derechos constitucionales, incluso si no tienes estatus legal. Cuando te enfrentes a oficiales de inmigración, sigue estos consejos clave:

  • Mantente tranquilo en todo momento. No corras, discutas, resistas ni pelees, incluso si sientes que están violando tus derechos.
  • Si te detienen, no mientas sobre tu estatus migratorio ni presentes documentos falsos
  • Si te detienen durante una parada de tráfico, pregunta si el oficial es parte del Departamento de Policía o de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los oficiales de ICE frecuentemente se identifican como policías, pero no lo son
  • Si eres ciudadano estadounidense o tienes estatus legal, muestra tu pasaporte, tarjeta de residente permanente u otros documentos de estatus legal
  • Si eres indocumentado, recuerda que tienes el derecho a mantener el silencio. No tienes que discutir tu estatus migratorio con la policía o con oficiales de inmigración. Cualquier información que brindes puede ser utilizada en tu contra en una corte de inmigración.

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Si ICE llega a tu puerta, no abras:

Si oficiales de inmigración llegan a tu casa, no abras la puerta. Es importante enseñar a tu familia, especialmente a tus hijos, a no abrir la puerta. Los oficiales necesitan una orden firmada por un juez para ingresar a tu hogar.

Las "órdenes" de ICE no son firmadas por jueces, por lo que no tienen la autoridad legal para entrar sin tu consentimiento.

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Ejemplo sobre una orden administrativa del ICE.

Actúa con precaución:

Si te encuentras fuera de tu casa y ves a oficiales de inmigración, es crucial moverse rápidamente a un lugar seguro.

Si eres ciudadano estadounidense, puedes grabar la actividad con tu teléfono, pero asegúrate de no interferir ni poner en peligro tu seguridad o la de otros. Evita publicar información no verificada en las redes sociales y no obstruyas la operación de los oficiales.

¿Necesitas apoyo?

Si necesitas asistencia o tienes dudas sobre tus derechos, existen recursos disponibles. En Illinois, puedes contactar a la línea directa de apoyo familiar de la Coalición de Derechos de los Inmigrantes y Refugiados (ICIRR) llamando al 1-855-HELP-MY-FAMILY (1-855-435-7693). Para más recursos, visita ICIRR.

Además, en Illinois e Indiana, puedes acceder a servicios legales gratuitos o de bajo costo a través del Fondo de Protección Legal de la Ciudad de Chicago o la National Immigrant Justice Center (NIJC).

Trump ordena redadas de migrantes

El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio vía libre este martes a las redadas de migración en lugares previamente considerados "protegidos" como escuelas, iglesias y hospitales.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) revocó una directriz de la Administración de Joe Biden que instruía a las autoridades migratorias a evitar redadas en estos lugares o cerca a ellos.

Los peligros de migrar ilegalmente a Estados Unidos

Migrar ilegalmente a Estados Unidos conlleva numerosos peligros tanto durante el viaje como una vez en el país. Los migrantes indocumentados suelen enfrentarse a condiciones extremas de inseguridad, explotación laboral y abuso físico y psicológico, ya que, al no tener un estatus legal, temen denunciar situaciones de abuso o violencia.

Además, los viajes a menudo son largos y peligrosos, pasando por zonas de alta criminalidad, atravesando fronteras sin protección adecuada, y exponiéndose a condiciones climáticas adversas.

A esto se suma el riesgo constante de ser detenidos por las autoridades de inmigración, lo que puede resultar en deportaciones forzadas y la separación de familias.

La falta de acceso a servicios de salud, educación y trabajo formal también agrava las condiciones de vida de los migrantes indocumentados, creando una situación de vulnerabilidad constante.