Durante años, los hondureños con condenas penales encabezaron los ingresos a los centros de detención migratoria de Estados Unidos. Pero esa relación comenzó a cambiar.

Los registros oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) muestran un crecimiento acelerado de ingresos de hondureños clasificados como infractores migratorios, sin condenas ni cargos penales registrados.

El cambio se observa especialmente durante 2025 y se profundiza en 2026, cuando esa categoría supera individualmente a las de personas con condenas y con cargos pendientes.

La detención de hondureños presenta así un giro que puede seguirse en los registros recopilados por el Deportation Data Project, una iniciativa de investigación que publica información obtenida del gobierno estadounidense.

Los datos abarcan desde finales de 2022 hasta 2026 y permiten examinar cómo evolucionaron las distintas clasificaciones penales dentro del sistema de detención de ICE.

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De 2022 a 2024: detención, ahora con un perfil distinto

Las gráficas correspondientes a Honduras muestran que, durante 2023 y 2024, los ingresos de personas con condenas penales superaron a los de quienes aparecían clasificados únicamente como infractores migratorios.

En ese período, la categoría denominada Other Immigration Violator se mantenía en niveles relativamente bajos.

Mientras los ingresos de hondureños con condenas mostraban cifras mensuales superiores.

También aparecían hondureños con cargos penales pendientes, una clasificación diferente de quienes recibieron una condena judicial.

La comparación resulta importante porque permite distinguir tres situaciones que frecuentemente quedan reunidas bajo las cifras generales de detenciones migratorias.

Tener una condena, enfrentar cargos pendientes o registrar una infracción migratoria sin antecedentes penales consignados no representa la misma condición jurídica.

detención en EE. UU.

El cambio que comenzó a marcarse en 2025

El panorama comenzó a transformarse durante 2025, cuando los ingresos de hondureños a centros de detención de ICE experimentaron un crecimiento pronunciado.

Las gráficas muestran que el aumento no ocurrió únicamente entre personas con condenas penales, sino también entre quienes clasificaron como infractores migratorios.

En esta última categoría, los registros mensuales pasaron de niveles relativamente bajos a superar el millar de ingresos durante la segunda mitad del año.

La evolución coincidió con el inicio del segundo mandato presidencial de Donald Trump, el 20 de enero de 2025.

La detención de hondureños comenzó a mostrar una composición diferente, con un crecimiento especialmente visible de ingresos correspondientes a personas sin condenas ni cargos penales registrados en la clasificación utilizada por ICE.

Julio de 2026: los registros muestran la dimensión del giro

En julio de 2026, último mes completo visible en las gráficas examinadas, la categoría de infractores migratorios alcanzó aproximadamente 2,150 ingresos de hondureños a centros de ICE.

En comparación, los ingresos de hondureños con condenas penales registradas rondaron los 1,160, mientras aquellos con cargos pendientes se situaron cerca de 1,380.

Aun con esa precisión, la diferencia es significativa: la categoría sin condenas ni cargos penales registrados superó individualmente a las otras dos.

El crecimiento también se observa al comparar la misma categoría con sus niveles de 2023 y 2024, cuando sus ingresos mensuales eran considerablemente menores.

Las cifras

Qué significa aparecer sin condenas ni cargos penales

La clasificación Other Immigration Violator identifica registros que ICE no incluye entre personas con condenas penales o cargos penales pendientes.

Las infracciones administrativas de inmigración pueden dar lugar a procedimientos de detención y expulsión sin que exista una condena por un delito penal.

La diferencia es fundamental para entender la detención de hondureños, porque una cifra general de ingresos no explica por sí sola la situación penal de quienes están bajo custodia.

Una tendencia que cambia la lectura de las detenciones

La evolución entre 2022 y 2026 muestra que el crecimiento de los ingresos de hondureños a detención migratoria no se concentró exclusivamente en personas con condenas penales.

La categoría correspondiente a infractores migratorios registró un aumento marcado y superó individualmente a las otras clasificaciones en julio de 2026.

Los registros, sin embargo, ya permiten identificar una transformación en la composición de los ingresos a detención.

Las cifras dejan al descubierto un giro que va más allá del aumento de las detenciones: cada vez más ingresos de hondureños a los centros de ICE.

Y son personas sin condenas ni cargos penales registrados, una realidad que cambia la lectura de la ofensiva migratoria estadounidense.

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