La administración de Donald Trump anunció cambios importantes en los criterios para evaluar el "buen carácter moral" de las personas que desean obtener la ciudadanía estadounidense, lo que podría dificultar el proceso para muchos solicitantes.
Según el abogado de inmigración Haim Vásquez a Univision, ahora se llevará a cabo un análisis más exhaustivo de la persona desde su llegada al país, considerando no solo su historial criminal, sino también su comportamiento en aspectos civiles y sociales, como el cumplimiento de obligaciones fiscales o de manutención familiar.
Este cambio en la normativa busca una interpretación más amplia y holística del "buen carácter moral", un concepto que ha existido desde 1790 y que ha estado tradicionalmente vinculado a la ausencia de delitos graves.
Sin embargo, con la nueva administración, se han sumado factores adicionales que los funcionarios deberán tomar en cuenta al evaluar a los solicitantes.
Nuevos factores de evaluación para la ciudadanía estadounidense
De acuerdo con el abogado Héctor Benítez, los nuevos criterios amplían la definición de buen carácter moral, más allá de la simple ausencia de delitos penales. Ahora se considerarán aspectos como el cumplimiento de las obligaciones fiscales, el pago de manutención infantil y el comportamiento en la comunidad, incluyendo la participación en actividades religiosas, laborales o educativas.
Incluso, la falta de logros significativos en el ámbito profesional o académico podría ser un factor negativo para los solicitantes.
Este cambio podría hacer que el proceso de naturalización se vuelva más subjetivo y variable, dependiendo de la percepción de los funcionarios encargados de evaluar las solicitudes.
"Un oficial de inmigración en Arkansas podría tener una interpretación muy distinta de 'buen carácter moral' a la de un oficial en Miami, y esto podría depender de su contexto cultural, educativo o religioso", explicó el abogado Benítez.
¿Cómo impactará esta política en el proceso de ciudadanía?
El cambio en los criterios podría hacer que aquellos solicitantes con antecedentes de errores civiles, como el no haber pagado impuestos o haber tenido problemas con la manutención familiar, enfrenten mayores obstáculos.
Además, los errores que en el pasado se consideraban menores, como una infracción de DUI (conducir bajo la influencia), ahora podrían afectar negativamente la evaluación del carácter moral.
Para contrarrestar los efectos de estos factores, los solicitantes deberán involucrarse más activamente en su comunidad, participar en actividades religiosas, educativas o laborales, y demostrar un compromiso con el bienestar social.
Esto podría hacer que la obtención de la ciudadanía sea un proceso más complejo y subjetivo, lo que requeriría que los interesados se presenten con un historial más sólido en cuanto a sus contribuciones y comportamientos cívicos.
¿Qué significa esto para los solicitantes de ciudadanía?
La implementación de esta nueva política plantea una serie de dudas sobre la objetividad del proceso de naturalización, ya que podría depender en gran medida de la interpretación personal de cada oficial de inmigración.
Los solicitantes deberán estar preparados para cumplir con expectativas más amplias y mostrar un compromiso más fuerte con la sociedad estadounidense, además de asegurar que su historial esté limpio tanto en lo penal como en lo civil.
Este cambio también podría tener implicaciones a largo plazo, ya que podría llevar a que el proceso de obtención de la ciudadanía se vuelva más difícil para muchos inmigrantes, particularmente aquellos con antecedentes en los que no habían incurrido en delitos graves, pero que no cumplieron con todas sus obligaciones cívicas.
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