El supertifón Champi alcanzó su máxima intensidad este miércoles 21 de octubre de 2026 en aguas del océano Pacífico occidental, frente al norte de Filipinas, con vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora (km/h) y ráfagas de hasta 265 km/h, según la Agencia Meteorológica filipina (PAGASA).
El fenómeno, conocido localmente como Rosal, encendió las alertas por sus fuertes vientos, lluvias y oleaje, con olas que podrían alcanzar los nueve metros en zonas marítimas cercanas al archipiélago.
¿Qué es un supertifón y cómo se forma?
Un supertifón es un ciclón tropical de intensidad extrema que se desarrolla en el océano Pacífico noroccidental.
El término se utiliza principalmente en esta región y corresponde a sistemas con vientos sostenidos de al menos 240 km/h, de acuerdo con el Centro Conjunto de Advertencia de Tifones de Estados Unidos (JTWC).
Este fenómeno es equivalente, por su intensidad, a un huracán de categoría 4 o 5 en la escala Saffir-Simpson, utilizada en el Atlántico y el Pacífico nororiental. Sin embargo, las mediciones pueden variar según el organismo meteorológico y el período utilizado para calcular los vientos sostenidos.
Los ciclones tropicales se fortalecen cuando encuentran aguas cálidas y condiciones atmosféricas favorables que les permiten organizar su circulación e intensificar sus vientos.
¿Dónde está el supertifón Champi y qué países amenaza?
A las 10:00 de la mañana, hora local de Filipinas, Champi se encontraba a unos 845 kilómetros al este de Luzón, en el norte del país, según PAGASA.
Las autoridades elevaron al nivel 2 la alerta por vientos en la provincia de Batanes, mientras Cagayan, incluidas las islas Babuyan, Ilocos Norte y Apayao permanecían bajo nivel 1.
Además, se advirtió sobre olas de hasta nueve metros frente a Batanes y las islas Babuyan, por lo que se pidió a las embarcaciones permanecer en puerto.
En el norte de Luzón también se pronosticaron lluvias hasta el viernes, con riesgo de inundaciones localizadas y deslizamientos de tierra.
¿Champi seguirá siendo un supertifón?
PAGASA prevé que el sistema comience a debilitarse y descienda a la categoría de tifón el jueves, antes de convertirse en tormenta tropical severa el domingo, mientras avanza hacia el oeste-noroeste.
No obstante, su trayectoria todavía puede variar, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles cambios en las condiciones meteorológicas.
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