En la peligrosa carretera hacia Los Yungas, en Bolivia, varios taxistas aseguran haber tenido encuentros con un extraño "niño fantasma" que ha generado temor entre los conductores.
Luis, uno de los conductores que transita frecuentemente por esa ruta, relató que un niño apareció en medio de la carretera pidiendo ser llevado al hospital. Según Luis, el niño le explicó que deseaba reencontrarse con sus familiares luego de un accidente.
“Me sorprendió mucho, pero paré para ayudarlo porque lo veía muy mal”, comentó Luis, aún impactado por la experiencia.
Sin embargo, al llegar al hospital y al revisar el asiento trasero del vehículo, el niño ya no estaba. “Después de eso, empecé a sentirme mal, con dolor de cabeza, y no me sentía bien”, agregó, visiblemente afectado.

Varios compañeros de Luis han corroborado historias similares, asegurando que también han visto al mismo niño llorando y pidiendo ayuda cerca de un nicho en la carretera.
Estos relatos han generado una creciente inquietud entre los taxistas que transitan por el peligroso trayecto.
Nadia, investigadora de fenómenos paranormales, acudió al lugar para analizar los sucesos. Con la ayuda de instrumentos especializados, Nadia concluyó que el niño podría estar "atrapado en un bucle temporal", reviviendo constantemente el accidente que le arrebató la vida.
Además, sugirió que la carretera de la muerte podría ser un lugar con “portales dimensionales” donde las almas de las víctimas de accidentes se manifiestan.
"Desde que puse un pie en el camino, comencé a escuchar voces horribles. No quería salir del auto", relató Nadia sobre su experiencia personal en el lugar, confirmando la presencia de una energía extraña que parece habitar la carretera.
Para protegerse de estas posibles manifestaciones paranormales, muchos taxistas llevan amuletos bendecidos y la imagen de la Virgen María o la Virgen de Copacabana en sus vehículos. “Este es mi amuleto de la suerte. Me protege de todo mal”, confesó uno de los conductores.
