En la vivienda habitaban ocho niños y ocho adultos. Los sobrevivientes han comenzado a relatar los momentos de terror que vivieron a manos del mexicano, pues llamaron varias veces a la policía, pero no llegó a tiempo.
Todo comenzó cuando uno de los catrachos le pidió a Oropeza que dejara de hacer disparos cerca de su vivienda ya que su bebé dormía, sin embargo, este se molestó y perpetró la masacre.
En ese sentido, internautas han comenzado a asegurar en redes sociales que los catrachos no llamaron a las autoridades policiales, por lo cual el sobreviviente Ramiro Guzmán salió a aclarar el asunto.
"Sí se le llamó varias veces a la Policía, de varios celulares... quiero que sepan que yo hice 5 llamadas y siempre que contestaban decían que la Policía ya estaba ahí y no era así", dijo el joven a través del TikTok de @carlos_eduardo_espina.
Notablemente afectado por la pérdida de sus amigos y familiares, Guzmán, agregó que las llamadas se realizaron antes y durante la masacre, es decir, por un espacio de 30 a 40 minutos.
"Hasta que llegó la Policía, pero había pasado todo,. No es que no quisiéramos llamar a la Policía, no fue que quisimos llevar las cosas nosotros", agregó en medio de su dolor.
Masacre de hondureños en Texas
En el hecho violento fallecieron Sonia Argentina Guzmán (25 años), Daniel Enrique Lazo (8 años), Diana Velásquez Alvarado (21), Obdulia Molina Rivera (31) y José Jonathan Cáceres (18).
Tras cometer el asesinato múltiple, Francisco Oropeza huyó del lugar y está siendo buscado por las autoridades estadounidenses, quienes lo han calificado como una "persona altamente peligrosa".
LEA TAMBIÉN: Hondureño que sobrevivió a tiroteo en Texas relata cómo fue el terror que vivieron
