El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el pasado 4 de julio la histórica ley de reconciliación conocida como "One Big Beautiful Bill", que incluye una iniciativa para transformar la participación de las familias estadounidenses en la creación de riqueza.
Esta nueva medida, popularmente conocida como "Trump Accounts", busca ofrecer a cada bebé nacido en Estados Unidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028, una cuenta de inversión inicial de 1,000 dólares (más de 26 mil lempiras).
El programa está diseñado para ayudar a fomentar el ahorro desde una edad temprana, abriendo una cuenta tipo IRA (Individual Retirement Account), que se vincula automáticamente al número de Seguro Social del bebé, sin necesidad de intervención inicial por parte de los padres.
Será el gobierno quien depositará los mil dólares al momento del nacimiento, y los padres o empleadores podrán hacer aportes adicionales hasta $5,000 (L130,000) anuales, con una contribución de hasta $2,500 (L65,222) por parte de los empleadores sin que afecte los impuestos del trabajador.
Los fondos serán invertidos en un índice bursátil de bajo costo, y el dinero estará sujeto a impuestos diferidos hasta que sea retirado para fines educativos, compra de vivienda o emprendimientos.
A los 18 años, los beneficiarios podrán retirar hasta la mitad del saldo para estas finalidades, y el acceso total a los fondos será posible a partir de los 30 años.
Este innovador enfoque ha generado elogios de figuras empresariales, como Michael Dell y David Solomon, quienes respaldaron la medida como una manera de promover la alfabetización financiera desde el nacimiento.
Sin embargo, ha generado preocupaciones entre expertos y organizaciones como el Urban Institute, que advierten sobre las desigualdades que podrían surgir, pues las familias de altos ingresos estarían en una mejor posición para realizar contribuciones adicionales, mientras que las de bajos recursos podrían depender únicamente del aporte inicial.
La iniciativa ha sido vista como una apuesta audaz por mejorar la movilidad económica intergeneracional, pero también enfrenta críticas por su costo, que se estima en más de 3,000 millones de dólares anuales, y sus implicaciones fiscales, que podrían aumentar el déficit federal.
Con casi 12,000 millones de dólares proyectados entre 2025 y 2028, los Trump Accounts podrían representar un cambio importante en la manera en que las familias estadounidenses se involucran con el ahorro y la inversión desde el nacimiento.
Pero su éxito dependerá de la implementación eficiente y de la supervisión a largo plazo.
(Nota creada con ayuda de la IA e información de Semana)
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